La UAT de nuestro tiempo

Como parte de una comunidad determinada, molesta mucho el escuchar o leer críticas infundadas, generalizadas y mal intencionadas. Hay quienes se han encargado de difundir comentarios fuera de lugar de nuestra Universidad Autónoma de Tamaulipas, buscando por cualquier medio denostar el trabajo que ahí se lleva a cabo.
Es triste ver a jóvenes que recién ingresan y hablan cosas negativas; por el contrario, hay quienes se sienten orgullosos de ocupar uno de los lugares en cualquier salón, y luego son criticados por agoreros del desastre y pesimistas. Ellos no se inmutan y su orgullo de ser parte de la comunidad de la UAT sale a flote.
Esos jóvenes saben lo que se espera de ellos, de parte de sus padres y de la misma sociedad, pero sobre todo, de ellos mismos.
Las instituciones no hacen a los hombres: por el contrario: los hombres hacen a las instituciones. Cierto que hay algunas con más prestigio por la gran cantidad y calidad de sus egresados, pero nadie, absolutamente NADIE puede negar que dentro de nuestras aulas se han forjado personas con una enorme capacidad intelectual, investigadora, gestora y profesional en prácticamente todas las áreas del conocimiento que se ofertan a diario en cada Unidad y facultad.
Y según el ranking de las mejores universidades de México, la UAT se ubica en el sitio número 31; hay que hacer notar que hace un año estábamos en el sitio 50, lo que habla de que se ha logrado mejorar muy notablemente.
2 mil 415 profesores laboramos ahí: 42.3 por ciento, de tiempo completo, y 11.8 por ciento con nivel académico de doctorado.
Cierto, hay bajo nivel de producción de papers (publicaciones), ya que solo se produce un 53 por ciento anual, logrando 0.7 por investigador; se cuenta con 10 programas de doctorado totales, acreditados, el 20 por ciento de ellos.
En maestría, 78 programas oferta la UAT y el 14.1 por ciento están acreditados. En licenciatura, 76.5 por ciento de las 51 carreras se encuentran acreditadas, y el nivel de calidad docente es de 47.9; de investigación: 11.2.
Se tiene una reputación entre empleadores de 8.2, ofertas de posgrado de 36.1 y prestigio internacional en nivel 24.
Esa es la UAT de hoy en día, aunque tenemos que estar conscientes de que se ha avanzado a pasos agigantados y extremadamente ágiles, y que habemos muchas personas interesadas en que brille mucho más nuestra Alma Mater.
Nada se gana con criticarla, porque eso no construye en ninguna parte del mundo. Deleznable es quien recurre a la diatriba y a la creación de rumores falsos.
No podemos sentarnos en los laureles y decir que todo está bien. No.
Hay cosas que no funcionan adecuadamente, pero lo importante, insistimos, es que hay una gran voluntad por mejorarlo. Nos hemos convertido en una Universidad crítica y algunos de sus miembros participan en las decisiones importantes, comentando con inteligencia lo que se puede y debe hacer.
Estamos en contra de esos que suponen que todo es orden “de arriba” y hay que seguirla sin chistar, sin rezongar: no pensamos de la misma manera, porque todos los hombres de la UAT, absolutamente todos, somos humanos y hay yerros en todos y decisiones inadecuadas, pero la gente que piensa y tiene criterio tiene la capacidad de hacer ver esas cosas de acuerdo a los parámetros establecidos y los conductos pertinentes.
No aceptamos una guía absolutista donde solo una persona tiene la razón, porque humanamente es imposible.
Somos una Universidad de nuestro tiempo que trabaja muy intensamente por mejorar su reputación y la calidad de los jóvenes que nos han entregado su confianza. Somos esa Universidad que se requiere para Tamaulipas, y para que sea lo que todos anhelamos, necesitamos TODOS hacer lo que nos toca, y por supuesto: dejar de criticar y ponerse a trabajar con honestidad, con profesionalismo, y asumir el rol que toque en el momento adecuado: estudiantes, profesores, investigadores y administrativos, porque todos somos la UAT.