Evaluación de maestros consta de cuatro etapas antes de entrar a las aulas

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En su visita a esta ciudad, como representante del gobernador para el desfile conmemorativo de la Independencia de México, el secretario de educación en la entidad, Diódoro Guerra.

Comentó que el proceso de evaluación de maestros cuenta con cuatro etapas, una de ellas es la evaluación realizada por el director del plantel adonde acudirá el nuevo mentor a presentar el examen.

Una segunda etapa es que el maestro presente evidencias, y en el caso de las primarias debe ser el alumno con el mejor resultado, además del alumno con menor desempeño, “y a partir de ahí iniciará una tercera etapa que es la que viene en proceso de acompañamiento al maestro, para que se familiarice con el examen”, mencionó.

La cuarta etapa corresponde a la planeación didáctica, en la que el maestro debe decir la forma en que organizará sus clases, para que en noviembre de este año se les aplique el examen en el que le preguntarán al mentor dos cosas; los conocimientos del parea p de la materia que imparte, y la forma como lo impartirá, y que deberá estar relacionada con sus conocimientos.

“Sobre eso va a ser evaluado, y el propósito de la evaluación es identificar qué áreas necesita fortalecer, ya que habrá algunos que este bien preparados, por lo que vendrá una segunda calificación que aprueben, pero en cuatro años volverán a tener otro examen”, explicó.

Los maestros que además de aprobar el examen tengan un resultado favorable y con una buena calificación, recibirán el beneficio de ser promovidos, mientras que los que tengan la calificación más alta o de excelencia en el examen, tendrán un aumento salarial del 35 por ciento directo inicial, y a cada examen aumentará hasta tener un aumento de hasta el 180 por ciento de su salario base.

Dijo que todo esto es un proceso en donde se aplica la evaluación para identificar las necesidades de actualización y desarrollo, para lo que se les dará una tutoría durante todo un año, gasta que vuelvan a presentar un segundo examen, pero en caso de no aprobarlo, se les dará una tercera oportunidad, y si en esta ocasión se determina que no es apto para la docencia, se le buscará una tarea relacionada con el proceso educativo para apoyarlo, sin afectar sus percepciones ni sus prestaciones laborales.