Reza como el título de la presente colaboración que ninguno de nosotros es reconocido por sus habilidades, trabajo o hechos en el sitio donde pertenece, y que hay que emprender otros caminos, otras fronteras, o esperar a que venga alguien de otro lugar para reconocer lo que seguramente hemos hecho bien, y que muchos se encargan de minimizar al máximo.
Y esto sucede con todos los individuos que llegan a administrar un gobierno, a ser cabeza del mismo: sufren la persecución mediática y social de la gente sin fundamento alguno, suponiendo cosas negativas, o pensando que las acciones que llevan a cabo siempre son sinónimo de corrupción.
Ni todo es de una manera, ni es de la otra.
Rosario Robles, funcionaria federal visitó la entidad y reconoció la labor que ha hecho Egidio Torre Cantú en distintos rubros, destacando el avance que se ha logrado en materia de seguridad. Todo, al poner la primera piedra en un importante complejo que será útil para atender a las familias de elementos de seguridad pública.
Cierto, hay elementos que no cumplen con las expectativas, que emplean actitudes y técnicas no apegadas a lo adecuado para proceder y afectan intereses de mucha gente. Sí, es cierto.
Sin embargo, no podemos mentir ni ser agoreros de noticias pesimistas, ni ubicarnos en un solo extremo de las cosas: todo tiene su punto medio y hay, donde participa el ser humano: aspectos buenos y aspectos que deben mejorarse.
En ese sentido, la señora Robles reconoció el trabajo que se ha llevado a cabo en la entidad y que muchos hemos tenido oportunidad de experimentar. Sigue habiendo acciones fuera de la ley, sin embargo, si echamos un vistazo hacia atrás, unos dos años o algo así, podremos entender que hoy es posible tener más acciones ciudadanas sin el temor que se tuvo.
Cierto: todavía falta camino por recorrer.
La señora Robles nunca dijo que se arregló Tamaulipas y la inseguridad ha desaparecido, pero los números y la tranquilidad ciudadana adquirida en las proporciones que se pueden nos hace pensar que realmente se ha avanzado.
Se busca a través del Congreso que las medidas de castigo para quienes infringen la ley siendo servidores del área de Seguridad Pública sean más severas, pero por otra parte, se les otorga un aliciente para que puedan servir a su estado sin la necesidad de incurrir en prácticas ilegales.
Insistimos: no es decir que todo está bien: se ha caminado, rápido y en buena cantidad, pero aún falta por hacer.
Y eso lo sabe el gobernador Torre Cantú, y entiende que hay que reforzar métodos anticorrupción, y buscar que gente común y corriente tenga la tranquilidad de salir a la calle a caminar o a comprar una soda sin temor a ser asesinado o levantado.
Se quiere que la ciudadanía sepa que hay que tomar medidas de precaución, pero que está cambiando el ambiente. Quizá no en la magnitud que todos quisiéramos, pero si somos honestos hemos de entender que ha habido un cambio radical muy importante.
Y en eso, el gobernador Egidio Torre debe sentirse no satisfecho pero sí contento porque se sigue avanzando.
Sabe el ingeniero Torre que la gente demanda más resultados en Seguridad; sabe que queremos más empleo para nuestros jóvenes, mayores oportunidades de inversión, mejor y mayor cobertura en salud, sabe que entendemos que urge mejorar el sistema educativo.
Pero también sabe que Tamaulipas sigue caminando y ha avanzado en todo lo que hemos comentado.
Y que si las cosas siguen por el rumbo que han tomado, seguramente, cuando concluya la presente administración tendremos mucho mejores opiniones, resultados y sentimientos sobre lo que se sigue trabajando…
… Y aún no concluye, porque falta mucho por hacer.