Reynosa Tamps….Durante la conmemoración del Día de Difuntos. El Panteón Valle de la Paz ubicado al poniente de Reynosa, entre los miles asisten durante esta temporada, también recibe a visitantes que acudan a recordar a residentes especiales que descansan en el sueño eterno.
Seguramente en alguna ocasión en su vida, usted bailó o cantó sus canciones, y hoy después de haber cruzado el umbral de la mortalidad e iniciar su sueño a la eternidad, músicos y compositores descansan en Reynosa, en donde se resguarda su condición de leyendas y su luz sigue iluminando a quienes los siguen añorando y rindiendo tributo.
En el Panteón “Valle de la Paz” ubicado al poniente de la ciudad, se encuentran sepultados los restos mortales de músicos que en vida gozaron del cariño del público y que hoy después de su muerte son recordados con afecto y respeto.
Sin embargo, en vísperas de celebrar el Día de Muertos, sus sepulcros lucen solitarios y sin muestras de cariño de sus seguidores o familiares, aunque ello se refleje en los próximos días.
Desde la entrada principal y siguiendo el corredor que va a lo largo del cementerio, apenas después del mausoleo de la Familia Hinojosa, propietarios del panteón a unos metros se encuentra la tumba de Silvestre Rodríguez Jr. “Manos de Seda” ex –integrante del Grupo “Intocable” y quien trágicamente perdiera la vida hace unos años.
La cripta elaborada en mármol y cantera labrada exhibe un bajo (instrumento que tocaba) y una réplica en piedra de su imagen coronada la parte superior con su nombre y el logotipo de la agrupación “Intocable” que informa a los visitantes y curiosos que ahí descansa uno de los suyos.
Silvestre tiene como vecino a unas lapidas adelante al compositor y exponente del corrido norteño Cornelio Reyna Cisneros, fallecido hace ya varios años su morada mortal es similar a la del músico de “Intocable”, el que fuera compañero de Ramón Ayala y que formaran el legendario dueto “Los Relámpagos del Norte”.
Muy cerca de allí se encuentra la tumba en donde descansan los restos mortales de Beto Quintanilla “El León del Corrido”, éste singular expositor del corrido era muy inclinado a utilizar unidades lujosas y mansiones ostentosas en sus videos musicales, mismos que contrastan con la sencillez y sobriedad de su última morada.
Un sepulcro de mármol negro es todo el implemento que carece de una cruz de material, salvo una de manera normal con un arreglo floral artificial y dos leones dorados aludiendo a su sobrenombre artístico.
Todos ellos forman parte del mundo de los ausentes (tan solo físicamente) pues sin saberlo, sus miles de fans desconocen las condiciones en que descansan sus ídolos que tantos momentos de alegría y motivo de parrandas les prodigaron.