Se recupera EPN

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Quizá la presente columna debió titularse diferente. Porque uno de los temas se refiere al revuelo que la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha causado más en la sociedad, que en la propia Sala donde se dirimió el caso del uso lúdico de la marihuana.
En el tema de la recuperación de Peña Nieto, de ninguna forma es por el tema de la marihuana. De ello más adelante lo detallo.
Mientras, le comento que en distintos escenarios de la vida cotidiana en México y en el extranjero el tema de la legalización de la marihuana para usos lúdicos está levantando controversias y hasta se evocan otras épocas cuando la discusión fue por el alcohol y el tabaco y su legalización para la producción, comercialización y consumo.
Por un lado se identifican a quienes están a favor de la decisión de la Suprema Corte de Justicia Mexicana, argumentando que si hace daño o no… en cantidades pequeñas y qué tan pequeñas. Otros opinan que ‘todo mundo fuma marihuana’. No falta quién asegure que no ‘siempre se está fumando marihuana’.
Platicando del tema, no faltó quien dijera conoció a un personaje que se desempeñaba mejor cuando estaba marihuano, que cuando no lo estaba.
Otro habló de las estadísticas y dijo que en una conferencia escuchó que los accidentes automovilísticos los provocan personas alcoholizadas y no drogadas.
No faltó quién expresara que los asesinatos más crueles y sanguinarios los cometen los drogadictos y no los alcohólicos.
¿Es correcta o no la postura de los jueces de la Suprema Corte de Justicia Federal al haber permitido la siembra, la cosecha y el uso personal de la marihuana con fines lúdicos para los cuatro mexicanos que interpusieron amparos?
La controversia sigue en distintos foros y tiene para rato, porque muchos no estamos muy convencidos de que haya sido lo mejor para una sociedad que no termina por despegar como nación, sobre todo por la dependencia en la economía y por lo tanto en su desarrollo.
Este es un tema también para los distintos tribunales judiciales porque ‘les van a llover’ amparos de toda naturaleza. También los legisladores locales y federales –diputados y senadores- se van ‘acelerar’ para legislar en este sentido.
En este mismo tenor, retomo el título de este espacio para comentarle que en la última edición de la Revista Forbes México, se habla de que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, logró recuperarse en cuestión de imagen.
El Ejecutivo Federal recuperó ocho lugares en la lista Forbes sobre las personas más poderosas del mundo en 2015, cuando el año pasado se ubicó en el lugar 60 y ya para este 2015 pasó a ocupar el lugar 52 de los 100 que califica esta Revista.
Sin embargo, en la lista de 2013, los archivos dicen que el mexiquense estaba en el lugar 37, pues apenas empezaba su mandato presidencial con sus reformas en el sector energético, las telecomunicaciones, las reformas financieras y hacendarias, así como en al sistema educativo.
Luego, en el 2014, la popularidad del presidente mexicano decayó por la desaparición y presunto asesinato de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero, por lo que se detonó una crisis política y social en el país.
Se sumaron las acusaciones por el conflicto de interés por presuntamente beneficiar a personas cercanas a su familia con contratos multimillonarios.
Una manchita más para el tigre, fue por la fuga del narcotraficante Joaquín, El Chapo, Guzmán Loera, de un penal de altísima ‘seguridad’ por lo que el grado de simpatía del presidente cayó a un nuevo mínimo.
Publicó la Revista Forbes que “Peña Nieto hizo campaña con la promesa de que iba a poner fin a la guerra contra las drogas y revitalizó la economía. A pesar de los esfuerzos, incluyendo reformas, las frustraciones crecieron en torno a su incapacidad para mejorar la economía, aminorar la delincuencia y en el combate a la corrupción y al crimen relacionado con las drogas”.