El negocio del agua

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Muchos usuarios de los servicios de agua y drenaje, se quejan del mal servicio, no solo de las fugas del este imprescindible líquido, sino del desabasto, mala calidad y del alto precio que se paga por los metros cúbicos que, real o supuestamente se consume en los hogares.
No me refiero a ninguna compañía en específico, el ejemplo puede ser cualquier municipio de Tamaulipas o de otro estado de la república. Aunque es innegable que el precio establecido por el consumo en cada hogar, comercio o industria, regularmente es alto.
Sin embargo, la revelación que hacen los investigadores del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), del Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) es alarmante en relación a la comercialización del agua potable.
Recientemente el CIDE publicó un trabajo del investigador Raúl Pacheco-Vega, donde afirma que “Al comprar una botella de agua se contribuye a mercantilizar un derecho humano estipulado en la Constitución, al transformar un bien en una mercancía y se modifica un derecho”
Dicho sea de otra forma. Un producto natural como el agua, está estipulado como derecho universal en nuestra Constitución, pero al comprar una botella de agua, entonces caemos en la comercialización y entonces modificamos ese derecho.
Afirma Pacheco Vega que en México, “…la mala infraestructura hidráulica y la baja calidad del recurso que llega a los hogares son capitalizados y explotados por multinacionales como Danone, Coca-Cola, PepsiCo, Nestlé y Dr. Pepper Snapple.”
El periódico El Universal, recientemente publicó que una botella de agua de un litro, tiene un valor real de apenas 10 centavos y la gran pregunta es ¿en cuanto la compramos en el comercio?
La realidad es que varía el precio según el establecimiento donde se adquiera, porque hay una gran diferencia si adquiere una botella de 500 mililitros en una tienda común, en un minisúper, en un autoservicio o en un restaurante.
Es muy cierto que el agua es un derecho de los mexicanos. Sin embargo, las grandes empresas que explotan este recurso natural lo comercializan casi en un mil por ciento más caro, de acuerdo con un análisis del CIDE.
Hay estudios que señalan las intensas campañas para bajar de peso a base de ejercicio y beber por lo menos dos litros de agua, pero también hay posturas de nutriólogos, médicos y especialistas en estos temas que contradicen el tomar excesivamente agua.
Las campañas para beber agua, tienen como principal objetivo comercializas su producto y la venta de agua embotellada en México el año pasado representó un mercado de 11 mil 992.3 millones de dólares, lo que generó un consumo de 21 mil 401.3 millones de litros comercializados en diferentes envases.
En nuestro país las campañas para beber agua han tenido tanto éxito que llegamos a consumir, en promedio por persona, 180.2 litros el año pasado.
La ingesta promedio a nivel mundial fue de 41.8 litros por persona. En otras palabras, los mexicanos consumimos cuatro veces más agua envasada, según la consultora.
El periódico El Universal, publicó el lunes pasado que nuestro país invirtió 13 mil millones de dólares en infraestructura hidráulica de 2011 a 2014. Lamentablemente esta alta cantidad de dinero no garantizó la calidad del agua.
El agua es un producto natural y por deficiencias legislativas en México, varias compañías trasnacionales han encontrado este escoyo para que comercialicen a su arbitrio el vital líquido.
Sin embargo, no son los únicos aprovechados. Los servicios de agua y drenaje domésticos en Tamaulipas no son nada baratos y regularmente las instalaciones hidráulicas de la capital son viejas y no se procura la renovación de la red.
La COMAPA Victoria solo se dan ‘mejoralitos’ para aliviar los dolores de cabeza que producen los encharcamientos por fugas de agua limpia o de los drenajes.
Las quejas de los usuarios son múltiples y por todos los medios, desde el teléfono para quejas de la empresa municipal, hasta los espacios de la TV y la radio local, donde se pueden escuchar de las fugas de agua de varios meses o las malas reparaciones.