Apoya Cáritas y Banco de Alimentos a niños de 6 mil familias pobres

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El apoyo que la Fundación Cáritas de Nuevo Laredo, a través del Banco de Alimentos ofrece a las familias que se encuentran en pobreza alimentaria, es suficiente para cuatro meses más, por lo que las campañas de acopio de alimento continúan de manera intensa, mencionó Elda Elizondo, responsable del programa.

Se trata del programa de arroz enriquecido por nutrientes y soya, alimento que se ha comprobado nutre mejor, sobre todo a los niños que lo necesitan, por lo que en cada despensa que se entrega va incluido el arroz enriquecido.

Pero debido a la gran necesidad que existe en la ciudad, este apoyo ya no es exclusivo de una población cerrada, como cuando inició el proyecto, sino que ahora se ofrece a la población abierta previa comprobación de sus necesidades.

“Ahora es a la población abierta este apoyo, y en todas las despensas va el arroz enriquecido. Pero muchas personas no le tienen mucha confianza a la soya y no les agrada, por lo que tratamos de crear una cultura diferente, para que sepan y entiendan que es un alimento que les va a nutrir, y que si no hay carne no va a pasar nada”, explicó la profesora Elizondo.

Dijo que en este arroz van todos los nutrientes que el organismo humano requiere para un sano desarrollo, y son cerca de 6 mil familias las que han recibido este beneficio.

Recordó que al inicio de este proyecto hubo algunos contratiempos, ya que se tuvieron que hacer ‘mediciones’ ya que por ser un plan piloto en todo el país, se tenía que ofrecer una respuesta inmediata de los primeros resultados, ya que el Banco de Alimentos apenas iniciaba sus operaciones y para que el donante pudiera extender este plan a otros bancos de alimentos de otros países.

Una vez que inició este proyecto, se le dio seguimiento con el apoyo de un equipo de nutriólogas y por estudiantes de la Facultad de Enfermería, por lo que se notó un incremento en el desarrollo de los niños con base en una alimentación más balanceada y rica en proteínas.

“Resultó en los niños, porque aumentaron en sus tallas y en sui desarrollo, pero no queremos contribuir a la obesidad, por eso cuidamos que los alimentos lleven los nutrientes que el organismo necesita”, reiteró.

Cuando inició el proyecto había solo 150 niños, algunos eran alumnos de escuelas primarias, pero otros estaban integrado en los centros comunitarios de Cáritas en colonias del poniente de la ciudad, y actualmente se encuentra integrados los niños de las familias que son apoyadas por este programa.