Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Ana Claudia Calvillo, titular de la delegación regional de los Derechos Humanos, informó que en este año ella y personal de la oficina que dirige, visitaron a grupos y personas vulnerables, a los que se les ofrecieron pláticas constantes y talleres sobre cómo defender sus derechos y saber a dónde acudir cuando sean víctimas.
Como ejemplo, dijo que se visitaron grupos de mujeres a las que se les dio información sobre la violencia de género y el conocimiento y defensa de los derechos.
También visitaron a grupos y personas con alguna discapacidad o por ser víctimas ce discriminación, como los invidentes, a quienes se les visitó en sus lugares de trabajo, y se les apoyó con pláticas y talleres, además de ofrecerles el conocimiento para manejar el sistema ‘Braille’, y valerse por sí mismos.
“A los invidentes los llevamos hasta donde impartimos los cursos y los talleres, y se sintieron muy motivados”, dijo Calvillo.
En tanto, mencionó que visitó varias veces la estación migratoria del Instituto Nacional de Migración, y lo hizo una vez cada quince días para impartirles pláticas sobre los derechos de los migrantes, sobre todo a los que están asegurados por dicho organismo federal.
“Estuvimos trabajando mucho con los grupos vulnerables, y vale la pena aunque es cansado porque es casi todo el día. Como en la estación migratoria es todo el día, porque les damos la plática y después nos piden que hagamos algunas peticiones porque ya sabe que tienen derechos, y en eso vemos reflejado que la gente conozca sus derechos”, comentó.
Y es que además de las pláticas se les da un folleto con la dirección de la delegación regional, y sobre cómo defender sus derechos.
Mencionó que en la estación migratoria en ocasiones hay mujeres embarazadas que requieren de una atención, un medicamento y una alimentación especiales, por lo que se les brinda el apoyo para que mejore su estancia mientras son deportados a sus países de origen.
Recordó que al dar pláticas a las mujeres, se presentaron algunos casos con problemas de pensión alimenticia, a quienes se les ayudó.
“Este es el resultados de las pláticas y la orientación que se les brinda, para que acudan con nosotros después a solicitar apoyo o solución a un problema que tengan, y en eso mido el éxito o fracaso de un programa”, explicó.
Agregó que este trabajo es agradable para ella, ya que dijo que es satisfactorio que el apoyo resulte en beneficios para ellos y que las pláticas no queden en el olvido.