Urge gente competente

Este martes 23 de febrero tuvimos muchos victorenses un momento muy desagradable, cuando nos avisaron que hubo un acontecimiento de esos que no se ven en la prensa nacional y afectan a nuestros hijos y nuestras familias.
Quienes elegimos que nuestros hijos estudien en una de las mejores instituciones de educación media –secundaria- como es la “cuatro”, fuimos alertados de un momento de intranquilidad, donde los sonidos de cañones asesinos salieron a relucir en todo su esplendor, causando un inobjetable pánico en nosotros, padres de los chicos de secundaria, e imaginamos que en los del Jardín de Niños también.
En tanto, sabemos de lo que acontece en la ciudad y que no nos deja más pensamiento que la urgencia de que haya cambios en estos últimos meses, y se ubique a gente competente que sepa atender y solucionar los asuntos de su área de competencia, y no deje todo en manos de quien encabeza los esfuerzos de una administración que llega a su fin n este 2016.
Recordamos aquellos tiempos en que un gobernador despidió a su amigo de toda la vida por haber contradicho algunas indicaciones, cuando el mandatario estaba en una perspectiva equivocada: no permitía que nadie le contradijera, y siempre tenía la razón, y si no, se iban.
Los amigos de los servidores públicos deben ser sus más fieles colaboradores: los que resuelvan los asuntos de gobierno en su área de competencia, y quienes tengan la fuerza, carácter y voluntad de mejorar y decirle cuando hay decisiones que no son las más acertadas.
No concebimos que quienes se han beneficiado por más de cinco años con buenos sueldos y compensaciones dejen solo a su jefe, y lo pongan en una vitrina para que otros se hagan cargo de él.
Para eso se les paga: para resolver problemas. De otra forma, no tendría caso conformar un gabinete, porque si el mandatario resuelve todo, absolutamente todo, habrá que, en primera instancia, aumentarle el salario por su capacidad y dedicación, y a sus secretarios y colaboradores despedirles, porque no hacen su trabajo, por el que cobran muy bien.
Los victorenses, como decía un muy querido amigo y colega, queremos recuperar esa tranquilidad que caracterizaba a nuestra querida ciudad, y que nos enamoró para venir desde muy lejos a formar parte de su comunidad.
Creo que todos queremos lo mismo, y necesitamos hacer lo que se tenga que hacer por lograrlo, pero se requiere que cada uno, en su trinchera, en su ambiente de trabajo pueda hacer lo mismo.
Pero para ello, necesitamos que los mandos directivos de todo tipo puedan ser ocupados por gente con capacidad para lograr entregar buenas cuentas.
Siempre hemos criticado que se tutelen todos los esfuerzos hacia una persona: imposible, porque no puede estar todo el día a toda hora en todo el año resolviendo cosas; también duerme y tiene vida propia. Es momento de elegir a un buen equipo de trabajo.
Porque luego sucede como en el fútbol: un buen entrenador que tiene un deficiente equipo de jugadores, y obtiene malos resultados porque uno de sus jugadores no da la talla, no tiene carácter para triunfar, o es un mediocre que no sirve para nada.
Y el malo, siempre, en el fútbol, es el entrenador, cuando casi siempre es objeto de la grilla que arman sus jugadores.
Tiempo es en el que necesitamos tener tranquilidad y paz, esa paz que todos anhelamos minuto a minuto.
Lo deseamos, lo pedimos, lo merecemos… lo exigimos.
Pero que cada quien haga lo que le corresponde y tome su papel en serio, y no cometan errores como el de este lunes, en que como suele suceder: fueron los primeros en abandonar el barco.

Comentarios: [email protected]