Simpático y bonachón

El es así y con su carácter suma, no resta, por eso en dos años ha logrado hacer química con una comunidad universitaria que lo ha ubicado como su tutor y sobre el cual depositan su confianza, sobre todo porque su comportamiento es natural.
Formado en las delicadas filas de los órganos electorales donde domo a las feroces fieras en las que en ocasiones se convierten los integrantes de los más variados partidos políticos, para él manejar la Universidad Autónoma de Tamaulipas se antoja que es, pan comido.
Y es que frente al micrófono es ocurrente y un experto en dominar a las masas con su gracia, con su espontaneidad, que mucho le podrían envidiar consumados actores que batallan para arrancar el codiciado aplauso.
Así es él, el rector se la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Enrique Etienne Pérez del Río, un hombre controvertido que siempre sorprende, que innova, que inyecta su buena vibra, algo que es importante en estos tiempos en que Tamaulipas se duele un día si y otro también, frente a una triste realidad aderezada por la violencia.
A Don Enrique se le nota firme, seguro, entregado y eso lo digiere bien una comunidad universitaria que no lo deja solo, que participa, que lo papacha, porque es el producto que ha cosechado.
En su segundo informe de trabajo él no inflo cifras ni vago entre sueños imposibles, más bien procuro adaptarse a una realidad que todos ven, una realidad que es imposible de ocultar.
Al rector se le podrá tachar de muchas cosas, menos de que no es directo y sincero, es por ello que se echo a la bolsa a una inquieta comunidad universitaria que camina a su lado, que escucha sus consejos, que no lo deja solo porque todos requieran de un tutor.
Los datos que formaron parte de su segundo informe los acaparo, claro, el boletín oficial, es por ello que resulta mejor hablar de la comunicación que se nota entre el rector y sus universitarios, a los que es difícil arrancar un aplauso cuando no están de humor,
A diferencia del primer informe, en el de este jueves estuvieron presentes estudiantes de diversos puntos de Tamaulipas donde la UAT tiene presencia, hombres y mujeres que desafiando el peligro que abunda en las carreteras del estado hicieron rico el momento con su energía, con sus gritos, con sus aplausos que contagian y que son clásicos de su inquieta juventud.
Al rector se le nota entero, seguro y no pierde la gracia natural que Dios le dio, por eso el Gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, quien ya se despidió de los universitarios, repitió aquella frase de: “Genio y Figura”, para describir a ese buen amigo que se cruzo en su camino.
Se vale decir que en los informes del rector su equipo de prensa se luce año con año porque innova y mucho llamo la atención apreciar esta ves una imagen grabada de Don Enrique en un monitor que le hacia preguntas sobre que ha hecho y sobre que le falta por hacer, un truco de calidad que se empieza a utilizar en famosos programas de la televisión española, como el denominado “Tu cara me suena”.
El rector se vio arropado en su segundo informe de labores por autoridades importantes y sobre todo por los universitarios, quienes reconocen en él a un guía sencillo y carismático que inspira confianza.
Por todo ello la universidad, pues tiene rector para rato.