No… ¡no se asuste!, que no me estoy refiriendo a la economía nacional, ni a la familiar de cada uno, y de todos los mexicanos… hoy, me refiero a lo que nos sucedió el sábado por la noche… bueno, a la famosísima señora Nelda, y porque no decirlo, las consecuencias de lo sucedido… ¡afectan a un servidor!
Por lo que hoy, y con la consabida disculpa, por ser un tema personal, y familiar… déjeme referirle lo sucedido, y donde el sábado por la noche, la señora Nelda… ¡quería ir al cine!
Un servidor, claro que la lleve… ya que ¿qué mejor manera de pasar un sábado por la noche?, pero… ahí se dio el problema, ya que sentados en la sala de proyección, decidió la señora Nelda, levantarse e ir al baño, y de regreso, la señora Nelda… ¡se cayó!
Y la rodilla, por la caída… ¡se quebró!, e inició la “negociación”… déjame llevarte al hospital, pero ¡no quería ir!, y para que quede claro… ¡terminada la película!, que ¿buena?, pues la realidad no estaba… a la casa nos dirigimos, sin la señora Nelda… ¡poder caminar!
Lo que llevó en la casa, a que un servidor… generara una mejor revisión de la ¡herida!, y de nuevo a tratar de llevarla al hospital… no volvió querer hacer, y por lo cual, tuve que llamarle a Enrique… ¡el doctor!
Quien de inmediato ordenó… ¡Mamá, tienes que ir al hospital!, después de haber recibido fotografías de la ya famosa herida… finalmente, la señora Nelda ¡aceptó ir al hospital!
Y ¡raudos y veloces! al hospital nos dirigimos… y la prognosis, señora está usted… “¡quebrada!”, y vista la radiografía, la ¡quebrada, se notaba seriamente!, y usted debe de saber que… ¡de quebraduras, un servidor si sabe!
Porque además de las de mi hija Sara Margarita (3 o 4)… un servidor me he ¡quebrado!, la rodilla, el pie, así como los dedos de la mano, y el… ¡coxis!, por haber andado ¡brincando en paracaídas!
Y aunque usted no lo crea… ¡se, y mucho de quebradas!, así como se… ¿leer los rayos x que en el hospital le sacan?, y ya el sábado por la noche, con la señora “enferulada”, y siendo la ¡una de la mañana… a casa regresamos!
Con casi pleito… con la ¿Fuerza Tamaulipas?, que en la avenida Alvaro Obregón… casi me quisieron ¡interrogar!, pero fue un pequeño escarceo con la ¿fuerza pública?, que andaban de “rondín” en la colonia Jardín… o a lo mejor, ¿tomado, me hubieran querido encontrar para llevarme al “fresco bote”?, pero no… y hasta llegar a la ¡una de la mañana!, a la casa… y con la señora Nelda ya acostada, pude ingerir la primera y única bebida, que atrasada estaba… pobre ¿Fuerza Tamaulipas?, que un “prospecto cliente, se les pelo”…
Y la consecuencia de la ¡quebrada!, bueno, desde el sábado por la noche… ¡las sentí!, porque desde el momento de la ¡quebrada!, y transcurrido todo el domingo… ahora, un servidor… ¡casi enfermero soy!
Porque… ¿a quién recurrir? cuando la señora Nelda… está imposibilitada de hacer lo que normalmente hace… ¡atender a un servidor!, pero ahora, los papeles se cambiaron, y un servidor… ¡estoy atendiendo a la famosísima señora Nelda!
Y ante lo cual… ¡mis críticos, inmediatamente contestarán!, ¡ya era hora, que “algo” hicieras por tú señora!, sí… ¡ya era hora que pagaras todas las que debes!, y… ¡te toca, y aguántate!
Que es lo que tengo que hacer… ¡aguantar!, porque déjeme decirle que la señora Nelda… hasta quiere decirme ¿cómo llenar un vaso de agua?, que claro que lo he hecho en infinidad de ocasiones…
Pero… “¿qué quiere que le diga?”, que ya llegará el día de hoy… y ¡mucha ayuda tendré! para seguir atendiendo de buena manera a la señora Nelda… y claro que lo mantendré informado de “mi desempeño” como… ¿enfermero?
Y hasta mis críticos podrán preguntar… ¿mandilón señor Zolezzi?, y no, no, y no… sino sólo atendiendo a quien hoy necesita de ¡mi atención!, porque eso de “mandilón”, ni se me da… ¡ni se me dará!
Al mismo tiempo que… ¡genero puntos, para cuando los pueda necesitar!, y para terminar con esta… ¡quebrada!, déjeme decirle que usted no se preocupe… que la señora Nelda ¡bastante bien está!, y no importando que ande con… ¡muletas, y apoyándose en un servidor!
En fin, hoy en el transcurso del día… ¡al doctor la voy a llevar!, a ver ¿cuándo se recuperará? de la quebrada de la rodilla, y pueda un servidor… ¡ser relevado como enfermero!
Y no, no voy a hablar ni de política, ni de economía… bueno, un “pelito” nada más, por las declaraciones del viernes del señor Peña Nieto… quien ante los consejeros de Banamex, declaró que es… “prioridad, mantener la estabilidad macroeconómica”, además de decir que… “continuará con la aplicación de las reformas promovidas al inicio de la administración”.
Lo cual no deja de caer… ¡un “balde de agua fría para todos los mexicanos”!, ya que sus ¿Reformas?, siguen sin funcionar… y eso de la ¿estabilidad macroeconómica?, para… ¡nada nos sirve a los mexicanos!
Ya que… ¿oportunidades y progreso? a los mexicanos… ¡no nos trae!, al continuar la “visión” de todo para afuera, y dejar… ¡fuera la microeconomía de México, y de los mexicanos!
Y con amplia sonrisa se reunión con los de Banamex… como si estuviera generando algo por los mexicanos… y para ¡vergüenza no tiene el señor Peña Nieto!, que sigue… ¡sin ver la miseria de los mexicanos!
El sábado por la mañana… iniciamos una prueba de lo que va a ser una nueva aventura… ¡programa de radio por Internet!, y que podrá ser consolidado el próximo sábado… lo único que le puedo decir, es que el programa será de una hora… los sábados a las 8 de la mañana, y se llamará: “¡Café… sin Pillos!”
Ya que el concepto de medios por Internet… continúa generando ¡infinidad de seguidores!, sobretodo cuando lo interrelaciona con las… ¡redes sociales!
Nos vemos el miércoles…
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