Reynosa Tamps….Desde que uno ingresa al centro recreativo “La Playita” le llega de lleno toda clase de aromas deliciosos que se cocinan a la sombra de los árboles o bajo las palapas, además del animado entretenimiento de las familias que disfrutan el descanso, siempre hay alguien que atento vigila y sigue los preparativos de la comida que será compartido por todos.
Conforme se va adentrado el humo predomina el aire, es el pollo y carne asada que se prepara, pescados fritos o toda clase de alimentos que son elaborados por las familias y que es casi un ritual familiar “prender el bote” es una religión en las vacaciones y estrecha los lazos amistosos o afectivos entre los comensales.
Sin duda alguna, estos días “santos” el centro recreativo “La Playita” es el mayor asadero colectivo de la ciudad, todo mundo prepara el pollito asado, carne o mariscos igual pasan por los asadores que en muchos de los casos son producto del ingenio de la improvisación, tapas de ventiladores, rines de acero, o simplemente una parrilla de algún refrigerador, todos son buenos a la hora de “prender el bote”.
El presupuesto económico no está reñido con las familias que vacacionan en “La Playita”, desde un accesible pollo asado a cortes fines o pescados o guisos preparados, a la hora de comer no hay distingos sociales, las familias se reúnen alrededor de las viandas y disfrutan del placer de estar juntos.
Es así como transcurren las horas y los días de descanso en “La Playita”, unos llegan y otros se van y en el ambiente se resguardan por un buen rato los vestigios de la reunión y comida que apenas unas horas antes compartieron familias que lo único que deseaban eran descansar, estar juntos y celebrar la vida.