El presidente Enrique Peña Nieto emprendió grandes reformas como la petrolera y educativa argumentando que la primera generaría riqueza abundante y disminución considerable en los precios de los energéticos con el consiguiente alivio de la economía de millones de familias y que la segunda serviría para elevar sustancialmente la calidad de la educación que imparte el sector público. Ha pasado buena parte del sexenio federal y Petróleos Mexicanos languidece como empresa paraestatal ante la crisis internacional de los precios y el sistema educativo se dedica a humillar a los profesores de educación básica que fueron formados en las normales del Estado mexicano. Lo curioso es que el principal “evaluador” Aurelio Nuño Mayer es egresado de universidades privadas.
Para la mala fortuna de EPN, a la hostilidad de su gobierno contra los maestros se suma la desaparición de 43 muchachos estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, en Guerrero, cuyos padres le han dado la vuelta al mundo para clamar justicia y la administración federal sólo atina a decir que los desapareció el crimen organizado pero no se hace responsable pues las conductas antisociales (para decirlo amablemente) siguen dándose en todo el territorio nacional ante la complacencia u omisión de las autoridades de todos los niveles. Al problema con los docentes se agregan las deudas de las entidades federativas con las universidades públicas a las que pretenden ahogar presupuestalmente, favoreciendo con miles de becas y otros subsidios a las instituciones particulares.
Otra herida que aun supura es la adquisición de la famosísima casa blanca que, aunque se explicó que fue comprada por la esposa de EPN porque ella gana muchísimo dinero como artista y la Secretaría de la Función Pública, a cargo de una caricatura de funcionario, ha exonerado a la pareja presidencial, sigue provocando suspicacias y me atrevo a decir que, así como el extinto presidente José López Portillo es recordado décadas después de su mandato por la “Colina del Perro”, Peña Nieto aparecerá en los crónicas del futuro como el feliz poseedor de una mansión adquirida por su cónyuge cuyo talento ha sido muy bien pagado.
La gente quiere saber qué respuestas dará Baltasar Manuel Hinojosa Ochoa cuando se le cuestione sobre estos temas en los que EPN no se ha sabido explicar suficientemente. Los electores quieren saber cómo blindará el matamorense a su posible estructura de gobierno donde figuran representantes de varios sexenios, particularmente de los dos recientes que fueron encabezados por su paisano Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba y por el victorense Eugenio Javier Hernández Flores (ambos investigados). Aquel está por ahora desaparecido de todos los escenarios y este aspira a ser vicegobernador los próximos seis años y, para lograrlo, ha incrustado en el comité de campaña de BMHO a sus incondicionales.
La gente quiere saber qué proponen los candidatos a alcaldes pues el reynosense Ernesto Robinson Terán carece de ideas y se ha hecho famoso sólo por usar tenis rojos. Del matamorense Jesús de la Garza Díaz del Guante sólo se sabe que es un adulto mayor con mucha fortuna (de la una y de la otra) y que formó una planilla que decepcionó a la clase política fronteriza. Del victorense Óscar Almaraz Smer se conocen talentos para manejar grandes presupuestos (tiene dientes grandes y afilados), además, posee dotes persuasivas porque convenció a un profesionista que se hiciera responsable de millonarios depósitos en dólares en los bancos de Texas. OAS debe muchas explicaciones y para ganar tendrá que darlas claras y convincentes. De todos modos, gane o pierda Victoria tendrá alcalde.
En otro orden, Egidio Torre Cantú y la señora María del Pilar González de Torre, Presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, encabezaron una gira de trabajo por la zona sur de Tamaulipas, donde se entregaron un complejo gubernamental, infraestructura hospitalaria, un mercado municipal y supervisaron diversas obras en Altamira y González. “Este es un gran día, mi reconocimiento a todos los que hacen posibles proyectos como estos. Cuando trabajamos con un mismo fin, todos por Tamaulipas, las cosas se realizan, los sueños se cumplen”, señaló el mandatario estatal, al hacer un recuento de las obras entregadas durante la gira.
En esta ciudad y puerto industrial, el titular del Ejecutivo Estatal inauguró el edificio La Retama, complejo gubernamental que albergará las oficinas operativas y administrativas del gobierno municipal, como las Secretarías de Finanzas, de Desarrollo Social, Educación, Desarrollo Económico, Administración, Contraloría, Comunicación Social, entre otras, generando un ahorro mensual de poco más de un millón de pesos por concepto de arrendamientos. Realizó el corte de listón del nuevo mercado municipal Santander que, a través de una inversión superior a 12 millones de pesos, ofrecerá casi 200 locales, un área de exposición destinada al comercio local, estacionamiento, zona de descarga de mercancías, servicios sanitarios, área de aseo, vigilancia y accesos.
Ambas obras responden a la necesidad de reordenar el primer cuadro de la ciudad, anteriormente saturado de oficinas gubernamentales y ambulantaje, ofreciendo funcionales espacios para acudir a realizar trámites gubernamentales de índole municipal y contar con un nuevo mercado para la adquisición de bienes de consumo que organice al comercio ambulante. En González, el mandatario tamaulipeco y la titular del DIF Estatal, inauguraron el Hospital Integral de este municipio que, bajo una inversión de 30 millones de pesos, ofrecerá servicios de salud para los habitantes de la localidad y la región. Además, visitaron la obra de construcción de una sala de control del nuevo sistema de justicia penal y un parque de barrio en la colonia Nuevo Amanecer, entre otras actividades.