Y, ¿cómo lo harán?

Los ciudadanos, ya no nos “cocemos al primer hervor”, y no nos dejamos engatusar tan fácilmente como antaño, cuando con un simple lonche nos encantaban y convencían.
En términos generales, sin que nadie se sienta ofendido, es la percepción que se tenía de un proceso electoral, cuando se decía a la gente que votara por la imagen que tenía ciertas características. Hoy, la ley electoral ha cambiado y procura más equidad en todos sentidos, propiciando que las contiendas puedan ser más justas y que no haya esos abusos de autoridad que se presentaban a diario.
Y los que votamos tenemos más opciones para informarnos, que no quiere decir que las aprovechemos, porque existen todavía esas personas que, sin pensarlo entregan su sufragio a una causa, por muy perdida que esté.
En ese sentido, hay mucho qué hacer para convencer: no tan fácilmente nos pueden decir que serán tal o cual cosa si sabemos la forma en que se han desempeñado.
Algunos contendientes –candidatos- hablan del problema mayúsculo que vivimos en la entidad y que todos sabemos cual es, y nos dicen que combatirán la inseguridad, que harán un Tamaulipas más seguro, que la bla, bla, bla, bla.
El caso es que nadie tiene una propuesta para lograr que estas metas puedan cumplirse. Es como decir: “me voy a convertir en millonario para mañana”, sin tener trabajo, herencia o billete de lotería: imposible, por donde se le pueda ver.
Y los que votamos y elegimos quien será quien gobierne o legisle somos los que queremos escuchar esas propuestas. Raramente, en las campañas actuales no se ha dado la descalificación que se esperaba por parte de esos que no tienen más que perder que un jugoso presupuesto asignado como gratificación adelantada.
Pero la verdad es que deseamos escuchar propuestas. Sabemos que hace falta más desarrollo, seguridad, salud, educación y muchas cosas más que nunca serán perfectas ni atendidas al 100 por ciento por muchas cuestiones, pero no podemos perder de vista el que nos ofrezcan propuestas para mejorar.
No queremos que nos digan los errores, sino la forma en que saldremos de ellos, porque ya es hora de merecer algo bueno para nosotros y nuestros familiares.
Y es tiempo de que en los foros que se organizan permitan que la gente realmente participe y no lleguen con todo hecho desde antes, y que digan a los que llegan para la foto que no se trabajará, que ya está hecha la propuesta. En otras palabras, quisiéramos que a la gente no le jueguen indebidamente, y que le cumplan como quedaron cuando buscaban el voto.
Ya la gente quiere resultados, fórmulas y nada de discursos que, entre un absurdo e incongruente justificante de “así hablamos los norteños” que, pleno de palabras altisonantes se presenta como única propuesta electorera sin sustento ni base, que no ofrecen nada, pero que suponen una diversión al menos.
Los ciudadanos queremos que nos digan qué harán para evitar que haya más ricos nuevos de seis años, que exista una cobertura en salud, educación y desarrollo al cien por ciento. Los ciudadanos no queremos discursos ni promesas, sino que deseamos que nos den algo congruente y que se pueda palpar, que sea una realidad para todos nosotros.
Es hora de no mentir, de dejar a un lado los discursos en los que aparentemente se tornan comprensivos y entienden nuestra problemática: es hora de cumplir, de proponer, de suponer que se puede escuchar a los demás para otorgar su solución y de ser escuchados, como derecho de todos los tamaulipecos.
Ya no queremos que nos duerman con palabras, banderitas esquineras y muchachos que, denigrantemente pasean sus pancartas en las esquinas, dejando a un lado su capacidad y talento. Queremos una buena propuesta, y eso lo vamos a agradecer cuando exista.

Comentarios: [email protected]