No al feminicidio

Es una mala práctica, condenada en todo el mundo y llevada a la vida real en todo momento. El feminicidio se ha convertido en una estúpida actividad de un grupo de estúpidos machistas que piensan que por ser más fuertes que la mujer tenemos todo el derecho de vejarla, golpearla, humillarla y demás.
A algunas no les gusta leer lo anterior, pero fisiológicamente, en términos generales, el varón es mucho más fuerte que la mujer, y ésta tiene muchas atribuciones muy superiores en relación al varón, es decir, ambos sexos tienen cualidades y limitantes, y eso lo tenemos que entender y aprender bien, para llevarlo a la práctica.
Una mujer puede atender dos o tres cosas a la vez, y el hombre rara vez puede hacerlo, y no porque no quiera hacerlo, sino porque la naturaleza no nos dotó de esas habilidades.
Cuando tenemos hijos la mujer desarrolla sentidos mucho más avezados que el varón, y eso, insistimos, es decisión de la naturaleza.
Es por eso que en la entidad se sigue trabajando para proteger a la mujer, según comenta Ramiro Ramos Salinas, presidente del Congreso local, quien hace una remembranza de los trabajos que llevan a cabo en forma conjunta con personal del Supremo Tribunal de Justicia, a fin de que las leyes y ordenamientos tengan todo el soporte legal y social que nos permita protegerlas.
No se trata de sobreprotegerlas, pero sí de dar una tranquilidad jurídica, ya que en otros países es muy común que la ley desfavorezca a ellas, siendo que, pareciera que necesita un animal –hombre- medio matarlas y dejarlas prácticamente moribundas para que se proceda. La violencia emocional es muy difícil de castigar, porque jueces torcidos en sus apreciaciones consideran en ocasiones que “ellas se lo han buscado”, como justificante a las bestialidades que leemos todos los días que suceden.
Por eso, comenta el diputado Ramiro Ramos Salinas que en la legislatura tamaulipeca se trabaja para adecuar las leyes, precisar los detalles y especificar las características del castigo al que deben hacerse acreedores quienes cometan estos ilícitos.
Y en ese sentido, Ramos Salinas hace ver que la idea de la actual legislatura es no dejar nada pendiente a los que seguirán en esta labor de legislar, por lo que trabajan con las instancias requeridas y correspondientes, que les permitan cumplir como representantes sociales en todos sentidos, pero más importante, en el que se refiere a evitar el maltrato a las mujeres.
Sin embargo, voces de todos los puntos geográficos también señalan que es menester vigilar que las leyes sobre violencia doméstica se amplíen no solamente para protegerlas, sino para proteger a los menores, adultos mayores, varones y damas, es decir, a todos, procurando un bienestar social que tenga como finalidad prioritaria el respeto a los demás.
Y en eso, tenemos todos que poner de nuestra parte, porque es muy difícil lograr que se respete a los demás cuando nosotros no les respetamos o no nos respetamos.
Esa es la importancia de contar con un grupo de tamaulipecos que quieren hacer estas cosas; hay abogados que tienen algunos puntos de vista y otros actores sociales que pueden hacer de cada inquietud una iniciativa y, posteriormente, una ley que se pueda llevar a la práctica.
Ramiro Ramos hace ver que el interés existe, la voluntad también, y que se trabaja fuertemente para tener listos estos ordenamientos legales que nos permitan proporcionar seguridad a los grupos sociales por marginados que pudieran ser. Seguramente hay también iniciativas para favorecer a los discapacitados, otras comunidades y sectores involucrados en la vida cotidiana del Tamaulipas que tenemos hoy en día.

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