Andando, abriendo camino

Así podría definirse el inicio de campaña que tiene Oscar Almaraz, Candidato del Partido Revolucionario Institucional –PRI-a la presidencia de la capital de Tamaulipas.
Oscar es muy conocido en el sector urbano y rural del municipio, gracias a su trabajo anterior como parte de la estructura de un PRI municipal que encontró en él un buen intérprete de las formas para acercarse a la gente. Vale mucho el que un político pueda acercarse en forma clara y sencilla, dejando a un lado esos paradigmas que le ubicaban como alguien fuera del alcance siquiera para dar la mano al saludarle.
Hay muchas cosas que se tienen que considerar cuando alguien inicia una etapa de proselitismo en busca del voto popular, y una de las más importantes es la de no mentir, de hablar con la verdad y con la sencillez que otorga el ser parte de la gente, no sentir algo fuera de la normalidad dentro de nosotros, porque se puede correr el riesgo de marearse y perder el piso, caer estrepitosamente y fracasar.
La gran ventaja que tiene Almaraz sobre otros candidatos es su trato con la gente, que seguramente, de llegar a la esquina del 17 Hidalgo, le dará una gran habilidad para entender qué requiere cada zona y tratar de gestionar, realizar o solucionar, pero atender lo que esta comunidad necesita.
Y en ese sentido, Oscar recorre los puntos geográficos de Victoria, teniendo a un gran aliado que le permite sumar mucha gente: el candidato a diputado Eduardo Gattás, de quien tenemos memoria que ha laborado para la causa tricolor durante años en la estructura priísta municipal, cobijado por otros políticos y ahora, trazando su propio camino.
Lalo es un buen hombre, sin duda alguna, y su don de gente le llevará a ocupar el sitio en el Congreso Local, donde habrá de resolver toda esa problemática que l agente le plantea a diario y que, como legislador, deberá velar por los intereses de esos miles de personas que representará, propiciando un trato igualitario, porque, quien sea diputado lo será para quienes votaron por él, pero también para sus detractores: lo será para todos los victorenses de su distrito y de otros municipios donde tiene injerencia territorial.
Y si, es cierto: las campañas son más sencillas que antaño, porque los recursos no pueden dilapidarse de forma irresponsable, gracias a las adecuaciones en la ley que se han llevado a cabo en los últimos años y que ponen tope a muchas acciones que pudieran haberse interpretado en forma equívoca.
Serán menos de dos meses los que habrá lluvia de propuestas y de planes para convencer; Almaráz ha declarado que tiene un plan para ofrecer a los victorenses en caso de que el voto le favorezca, y tiene intención de cumplir con cada uno de estos renglones que surgen en parte importante de lo que la gente dice y quiere.
Victoria necesita una buena atención y seguir gestionando apoyos tanto del estado como de la Federación, para poder cumplir a los victorenses en la entrega de acciones que permitan tener mejor infraestructura urbana y de servicios, porque, finalmente, debemos recordar que somos la capital del estado de Tamaulipas, y en ese tenor no podemos dejar que nuestro querido terruño tenga problemas. Quisiéramos ver lo mejor en cada una de sus cuadras y manzanas.
El gran impedimento que han tenido los candidatos en general ha sido el temporal que ha afectado las tardes de Victoria, dejando intensas lluvias que han hecho florecer algunos de los viejos problemas de las vialidades y que deben ajustarse cuanto antes a un programa de rehabilitación, porque si se van dejando, usted ya sabe lo que sucede, y seguramente padecerá las consecuencias.
Con lluvia y más, los candidatos siguen su lucha por el voto popular, el sufragio que les lleve a su triunfo, en cada una de las trincheras que han elegido. Ya veremos en la “gran encuesta” surgir a los triunfadores.