La Caldera del Diablo

A solo 23 días de que terminen las campañas políticas, tal y como se había vaticinado, la contienda elevó su temperatura con las declaraciones, señalamientos y acusaciones que tanto el PAN como el PRI se están haciendo, con la finalidad de manipular y orientar la intención del voto de los ciudadanos hacia sus reductos, los que por cierto, en ambos bandos se encuentran más que desorientados por tantas declaraciones, decepcionados, lo que pudiera reflejarse en cierto abstencionismo el día de las elecciones.
Ya se esperaba una reacción de este tipo por parte del PRI, luego que desde el inicio de la campaña de candidato de PAN al gobierno de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca, se dedicó a denostar y a colocar calificativos que hicieron mella en el fondo de la estructura partidista del PRI.
La calentura electoral subió de tono luego que el dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, retirara las candidaturas a los aspirantes de los municipios de Villagrán, Mainero e Hidalgo, porque sus candidatos fueron presuntas recomendaciones de algunos grupos delictivos para apoyar al PAN, según dijo el dirigente nacional del tricolor.
Son declaraciones fuertes que no deben terminar en eso, ya que Beltrones deberá demostrar que sus dichos tienen sustento, porque este proceso ya rebasó la barrera de lo político y se ubica en lo judicial, algo que desafortunadamente ya se había vaticinado desde el inicio de la campaña para gobernador, y que ahora se comprueba con declaraciones temerarias en ambos bandos que tienen que ser demostradas con pruebas, de lo contrario, los electores le perderán la confianza a los candidatos y a sus partidos.
Y es que en Tamaulipas no solo está en juego la gubernatura o el control del poder político, no. En la entidad se juegan intereses de poderes fácticos, alternos al político, cuya finalidad y objetivos no han sido debidamente dimensionados, por lo que al salirse de control, están afectando no solo la vida política en Tamaulipas, sino también la vida social y la económica, y ahora, como pocas veces se había visto, están afectando un proceso electoral que pudiera trinarse violento el día de las elecciones, lo que esperamos no ocurra.
¿Qué tanto interés tienen ambos candidatos por gobernar Tamaulipas? ¿Acaso será cierto que sus deseos son los de que los tamaulipecos vivamos en paz y en el marco de un estado de derecho en donde la democracia deje de ser representativa para ser realmente efectiva?
Creo que si Beltrones intenta que el proceso sea transparente y democrático, el PAN debiera hacer lo mismo, y juntos, apoyados por las dirigencias de los demás partidos, hacer política y no jugar a la política.
Esta situación tan delicada ha provocado no solo la desbandada y cambio de bando de militantes y simpatizantes de ambos partidos, PRI y PAN, lo que está demostrando cierta inconsistencia en la capacidad de convencimiento de los candidatos a gobernador, y pudiera provocar una especie de efecto bola de nieve.
Ello se reflejó la mañana de este lunes, cuando el dirigente municipal del PRI en Nuevo Laredo, Viviano Vázquez, hico eco en las declaraciones de Manlio, al acusar al PAN como partido, al alcalde Carlos Canturosas, y al candidato a la alcaldía por ese partido, Enrique Rivas Cuellar, de ser los orquestadores de una campaña sucia y mediática en su contra, y contrario a lo dicho por Beltrones, Viviano presentó las pruebas, y dijo que presentaría una denuncia ante las autoridades electorales, además de una demanda ante las autoridades judiciales, con lo que definitivamente este proceso ye se está judicializando, y creo que pudiera llegar hasta los tribunales y los juzgados.
Por ello es que ambos partidos y sus dirigentes y candidatos, deben pasar de las palabras a los hechos, y de los hechos a las pruebas, para que regrese a ellos la con fianza del electorado, el que se siente engañado y decepcionado por tanta suciedad que está brotando.

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Algunos simpatizantes del PRI sienten que su partido está haciendo muy poco para ganar las elecciones, pero creo que ese partido está trabajando en esa parte tan esencial que descuidó hace tres años, y que terminó en derrota, y que es su estructura.
Así es, el PRI está realizando un trabajo hacia adentro de su partido, para fortalecer a los organismos, las organizaciones y los grupos que habían descuidado, y esa es la parte más importante en el PRI, ya que su estructura representa y representará el triunfo o la derrota en las elecciones del 5 de junio.
Mientras el PRI hace ese trabajo subterráneo y hacia adentro, los candidatos hacen el trabajo hacia afuera, es decir, tratando de convencer al electorado de que sus propuestas son las mejores.
En tanto, el PAN/gobierno realiza una campaña más que estructural, mediática, porque a través de los medios de comunicación bombardea a cada momento a la población convertida en electorado, y con ello intenta convencerlos de que las bondades que emanan de dicho binomio, son reales y mejores que cualquier oferta que haga el PRI.
Así se trabaja durante un proceso electoral en cualquier parte del país, que los partidos políticos busquen que sus aliados de la sociedad civil, le hagan el trabajo luego de una ardua labor de convencimiento en la que se utilizan el reparto de despensas, de dinero, de obras y servicios, sin importar que partido esté en el poder, porque todos los hacen aunque de manera muy diferente cuando se está y cuando no se está en el poder.
Por ello es que los señalamientos que hizo el PAN al PRI en la ciudad, con relación a los mil 71 millones de pesos, ya le fue contestada este lunes por el dirigente del PRI, quien le regresó el asunto acusando al PAN de orquestar una guerra sucia y mediática en su contra.
¿En qué terminará esto? Ya lo fije líneas atrás, tal vez en los tribunales y en los juzgados. Veremos

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Hasta mañana

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