Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Cerca de 100 jóvenes y adolescentes, de un total de mil 800 pacientes que están bajo control por la Secretaría de Salud, padecen diabetes mellitus, muchos de ellos tienen serios problemas de obesidad, sedentarismo y consumo de alimentos chatarra, aseguró la doctora Carmen Elizabeth Cortés, coordinadora del programa en la jurisdicción sanitaria.
Dijo que estos problemas entre los niños y los adolescentes, está provocando la presencia cada vez más frecuente de diabetes, y aunque en la Secretaría de Salud solo hay bajo control y tratamiento jóvenes de 20 años de edad y más, el problema persiste.
Manifestó que es frecuente que acudan a control personas mayores de edad, aunque reconoció que los hábitos alimenticios entre los menores de edad, influyen para que con el paso del tiempo, puedan contraer esta enfermedad.
“A los jóvenes de 20 años y un poco más, nosotros nos encargamos de su control”, explicó la especialista.
Agregó que la diabetes infantil es más frecuente, razón por lo que la dependencia establece pláticas orientación sobre una adecuada alimentación, además de la práctica frecuente de alguna actividad física
Dijo que en la dependencia existe un programa exclusivo para la atención a niños y adolescentes, cuyo responsable es un nutriólogo que ofrece a los padres de los menores pláticas de nutrición y pláticas sobre cuál debe ser la alimentación correcta para los niños, además de promover el ejercicio entre ellos.
“La Secretaría de Salud establece los programas de acuerdo a las edades y a las actividades que se van a realizar, por lo que hay un área especial encargada de lo que es Escuela Saludable, que integra además información sobre la alimentación correcta y adecuada a través de lo que conocemos como El Plato del
Buen Comer, que consiste en que los niños sepan cual es la alimentación correcta para un buen desarrollo”, explicó.
Sin embargo, reconoció que en las escuelas no ha funcionado del todo el programa que la dependencia implementó hace dos años, con relación a suprimir de las cooperativas escolares los alimentos chatarra.
De ello, dijo que la buena alimentación en los niños debe iniciar desde el hogar, “y en la consulta la recomendación que les hacemos a las madres de los niños, es que si un miembro de la familia tiene diabetes o es obeso, a toda la familia se le debe poner a una dieta adecuada, para que los niños lleven su alimento y no lo consuman en las escuelas”, explicó.
Pero dijo que este programa se dificulta más en las escuelas de tiempo completo, en donde los niños comen, por lo que considero que en esas escuelas deben elaborar una alimentación adecuada para los alumnos.