Victoria necesita de todos

No podemos pensar que quien sea nuestro alcalde tenga la varita mágica para solucionar todos los problemas de Victoria; nada hay más falso que lo anterior, y tenemos que aprender que si no colaboramos, nunca podremos ser la ciudad que aspiramos, exigimos y pretendemos.
Los candidatos saben que tienen que trabajar mucho por los victorenses, y en eso fundamentan algunos sus campañas políticas.
No dejando mensajes de armonía, amor y alegría acompañados de una escoba que no ha servido para nada en elecciones anteriores y administraciones pasadas; no en quienes aseguran que nos regalarán útiles, zapatos, despensas y todo lo demás. No. Ahí no está la respuesta.
La respuesta a la problemática de Victoria está en todos nosotros, porque somos los responsables de hacer las cosas para que funcionen, dirigidos por una autoridad que emane de nosotros mismos, y que tenga la capacidad de coordinar esos esfuerzos con prontitud y eficiencia demostrada.
En ese sentido, Oscar Almaraz recorre muchos puntos de nuestra geografía y propone acciones que seguramente, de ser bien ejecutadas, nos mostrarían un verdadero avance en todos sentidos. Hay mucho qué hacer en obra, infraestructura, servicios y más. Un claro ejemplo es la policía y tránsito que hoy padecemos –tenemos- y que no es eficiente por donde se vea.
Requiere Victoria un departamento de Tránsito que no sea represivo y dejen sus amenazantes “pistolitas” para medir la velocidad, pero que orienten al automovilista para que no circule a exceso de velocidad, no en carril izquierdo, no se estacione en doble fila, no abuse a la salida de las escuelas, no se pare en batería donde no debe, no se estacione en la banqueta y todas esas acciones que nos molestan a todos.
Que no circule sin placas o con las placas apócrifas que la autoridad ha solapado de organizaciones fantasmas que dirigen vividores como UCD, ONAPPAFA y esos a los que se les solapa por miedo a una “revuelta social”, es decir, a que hagan un mitote grande y no se les pueda controlar.
Necesitamos ORDEN, y eso lo debe poner la autoridad, pero avalada por nosotros mismos que somos finalmente los que tenemos que hacerlo válido.
Somos nosotros los que debemos dejar de circular mal, portar licencia y usar cinturón de seguridad, entre otras cosas, y no ellos únicamente.
Oscar ha recogido las demandas de muchos de nosotros que queremos justicia expedita y equitativa, que deseamos que nuestras calles tengan automovilistas amables y respetuosos, que no infrinjamos la ley y circulemos todos con placas y vehículos al día en cuanto a aspectos legales.
Todos queremos la legalidad, y esa inicia en la casa de cada uno de los tamaulipecos, y entonces, podemos exigir a la autoridad su intervención adecuada para que haya leyes que se cumplan.
En coordinación con fuerzas vivas, deberemos proponer nuevas reglamentaciones al Congreso local para que se instrumenten, y trataríamos de hacerlas valer en todos sus rubros, para garantizar una nueva y buena forma de vida.
Y Oscar Almaraz, perfilado a un resultado favorable en la elección prepara un interesante plan de trabajo que seguramente será discutido, en caso de ser, en el Cabildo correspondiente y llevado a la práctica.
Pero no existe duda alguna de que, para que sea una realidad, necesitamos participar todos los victorenses con la parte que nos toca: dejar a la autoridad lo que le compete, pero hacer lo nuestro. Atrás quedarán los influyentes llamados y tarjetas, las omisiones a normatividades existentes, para que podamos tener una buena autoridad respaldada por lo más importante: la fuerza de la sociedad.
Eso es lo que verdaderamente necesitamos en Victoria, y al parecer mejorará con la próxima administración municipal que, según las encuestas, encabezará el PRI con Oscar Almaraz.

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