No cabe duda que la madre Naturaleza nos juega malas pasadas en ocasiones, y a las autoridades no les favorece el hecho de que las lluvias beneficien al campo; las calles de Victoria, de por sí averiadas, han sufrido los embates de aguaceros fuera de contexto que nos han dejado como saldo una serie de agujeros que pretendieron ser baches, pero se han convertido en trampa mortal.
Aunque vemos lo anterior, nos preguntamos cual es la calidad que nos ofrecen constructores o empleados municipales, porque resulta que hacen un trabajo de rehabilitación de las calles, y en la primera lluvia: ¡zaz!: todo al caño, y vuelven los agujeros, pero más pronunciados.
Uno de los casos que más se sienten es el que se encuentra en el cruce del Libramiento Naciones Unidad y el Eje Vial Lázaro Cárdenas: ahí hicieron trabajos de rehabilitación hace pocos meses, y ahora se encuentra intransitable, pese a que hay un flujo demasiado importante de vehículos, porque es una conexión con parte de la ciudad que es muy importante en varios aspectos: allá está el C-4, el paseo de Los Troncones y muchas, pero muchas colonias, resultando afectados miles de victorenses que no saben qué pasó con el trabajo que hicieran aquellos que engañaron a la autoridad pretendiendo decir que atendieron el problema.
Lo que hicieron fue aplicar una “aspirina” a las calles, y hoy, el agua ha sacado a flote estos problemas que, como decimos, son más graves que antes.
El próximo presidente municipal tendrá una difícil y ardua tarea, porque el reclamo general es atender las calles; otro aspecto, sobre el mismo Libramiento, es que en los retornos se ha acumulado una importante cantidad de grava, tierra y piedras, y eso, suponemos, con una máquina de las que utilizan los constructores podría quedar conjurado: es un problema que afecta a muchos y que nadie ha querido hacer frente al mismo.
Hay voluntad pero falta algo más: insistimos: con una máquina de este tipo que pueda recoger la tierra y desperdicios que afectan nuestras calles podría la autoridad municipal solucionar un 30 o 40 por ciento del problema que padecemos a diario y afecta nuestro patrimonio, porque los vehículos resultan muy dañados.
Dejémonos de pavimentar el centro de la ciudad y pensemos en los cientos de miles de victorenses de la periferia que reclaman un justo gobierno y atención inmediata.
No somos ingenieros pero entendemos que podría ser algo fácil el atender esta problemática, y es cuestión de querer hacerlo.
Otro de los grandes problemas es el que se encuentra en el mismo Eje Vial y donde se encuentra la maquiladora, porque ya comienza el Eje a dar muestras de su vejez, y nadie, que sepamos, se ha acercado a atender este problema tan grave que, insistimos, afecta a miles de victorenses.
Aunque la autoridad ya se va, prepara el retiro, entendemos que aún falta tiempo y los victorenses merecemos atención, porque pagamos todo el año de tributos fiscales.
Sucede muchas veces que, como nunca viajan en un vehículo normal, en condiciones normales, no entienden la magnitud de los problemas; al entrar de la colonia La Presita a Villas del Pedregal, hay un tramo de no más de 70 metros que urge atenderse; es el contacto entre ambas colonias, y la verdad, es terrible pasar diario por ahí, y el problema es que se reporta y nadie hace nada por solucionarlo.
Y muchos pequeños problemas que se presentan a diario y no son atendidos,ñ suelen crecer y magnificarse, lo que incrementa el coste de su reparación.
En ese sentido, los inspectores municipales están fallando mucho a la autoridad, y no responden a la confianza requerida.
Como victorenses, exigimos atención inmediata, que bien la merecemos.