En el inicio de los movimientos que origina la transición de poderes en Tamaulipas y otras entidades federativas, por la elección de gobernadores; amén de la humedad torrencial con la que empezamos el verano, tenemos noticias del sur del país.
Las agencias de noticias están informando a México y el mundo sobre los acontecimientos de Oaxaca que este fin de semana han sido en realidad tristes, han sido hechos muy lamentables.
Lo vivido en Oaxaca es triste y lamentable no solo por el momento político que está viviendo esa entidad, sino por los muertos que resultaron como consecuencia del real o supuesto enfrentamiento entre las fuerzas del orden público y los que se presumen son maestros, miembros de la CNTE.
Existen sospechas de que hubo infiltrados que provocaron el caos y asesinato no solo de seis supuestos maestros, sino de policías e incluso de un periodista de la región que había tomado varias fotografías de los agresores y que desapareció su cámara.
El escenario fue la ciudad de Asunción Nochixtlán que significa “Lugar de la grana o cochinilla”; localizada en la Región Mixteca y es cabecera del Distrito de Nochixtlán y del municipio del mismo nombre.
La historia de esta moderna ciudad de Oaxaca es muy singular, porque tiene su origen en los antiguos asentamiento de la cultura mixteca, de acuerdo con la historia oral, el denominado ‘Viejo Nochixtlán’ fue fundado en el año 909 como una guarnición militar, según el calendario mixteco, es decir hacia 1521 o 1522 de nuestra era -es el mismo año del inicio de la Conquista de México-.
Oficialmente se sabe que los maestros de la sección 22 del SNTE, decidieron continuar su lucha en contra de lo que han considerado en llamar la Reforma Educativa de Peña Nieto, porque argumentan atenta no solo contra la educación gratuita sino también con contra de la seguridad laboral de los maestros.
Como parte de la estrategia de la CNTE, una fracción de maestros está en la CDMX con plantones, marchas y bloqueos; mientras que en Oaxaca determinaron este fin de semana cerrar la autopista México-Oaxaca en el tramo Nochixtlán.
Esta vía terrestre de comunicación no solo es de gran importancia para la capital de los oaxaqueños, sino para toda la región e incluso como paso hacia el vecino estado de Chiapas, por lo que el bloqueo de la CNTE resultó altamente perjudicial y las autoridades decidieron enviar a las fuerzas policiales al desbloqueo.
Policías federales, del estado y fuerzas paramilitares, intentaron persuadir a los maestros de la CNTE para moverse del lugar, pero los docentes hicieron caso omiso de las peticiones y advertencias.
Algunas versiones periodísticas afirman que los maestros de la CNTE no estaban armados y que los primeros disparos se dieron en el bando del gobierno, pero los voceros oficiales de las corporaciones policiales niegan el uso de armas de fuego.
Una tercera versión habla de la aparición de los “Anarquistas”, encapuchados, jóvenes altamente capacitados para la movilización de contingentes y que fueron quienes iban armados, disparando contra los mismos maestros y policías.
Oficialmente hay seis personas muertas por arma de fuego, según el decir del gobernador, pero también aseguran fuerzas informativas que entre los uniformados de seguridad, también se cuentan bajas.
Algunas agencias de noticias han afirmado que uno de los muertos es un adolescente de 14 años de edad y otro, un profesor indígena. Lo malo es que el mexicano promedio en este 2016, es incrédulo de la palabra gubernamental y el Estado lo sabe.
Dicen que en la política y en el amor todo se vale. Y Manuel Andrés, el de Macuspana, Tabasco, abrió su apoyo la semana pasada al movimiento magisterial. No sería extraño incluso que la muerte de la gente de Nochixtlán, Oaxaca, tengan alguna relación para inculpar a alguien… escoja usted la víctima política.
¿La CNTE de los maestros será otro SME de los Electricistas para López Obrador?