Reynosa Tamps….Proscrito todo avance en la investigación del ex –candidato del PRI a la gubernatura en Tamaulipas. Rodolfo Torre Cantú que este 28 de junio cumple 6 años de haber sido asesinado en Ciudad Victoria. La llegada al poder en la entidad del Partido Acción Nacional (PAN) con Francisco Javier García Cabeza de Vaca abre un destello de esperanza de que algún día los tamaulipecos conozcan la verdad de ese que fue el primer crimen político de esa magnitud. Hay algo que alienta dicha expectativa.
García Cabeza de Vaca como presidente municipal de Reynosa (2005-2007) apreciaba auténticamente a Rodolfo y fue al único colaborador del entonces gobernador Eugenio Hernández Flores al que respetó, se expresaba bien de aquel y jamás lo atacó como al resto de los funcionarios estatales de aquella época con quienes libró una guerra sin tregua hasta el último momento.
De todos fue conocido los desencuentros y episodios de confrontación y continuas escaramuzas libradas entre Francisco Javier García Cabeza de Vaca y la administración de Hernández Flores. El primero se jactaban de defender la soberanía y autonomía municipal y el segundo alentado por los compromisos arraigados con Reynosa y su clase política y empresarial que contribuyó a llevarlo al poder.
Desde entonces los reynosenses vieron como habituales los choques entre ambos. Pero el único que se salvaba de la artillería ofensiva de García Cabeza de Vaca era Rodolfo Torre Cantú, quien era secretario de Salud en el Estado y quien tenía el aprecio y respeto del entonces alcalde panista, quien incluso lo ponía como ejemplo del buen funcionario.
Con Rodolfo nunca hubo ningún desencuentro. Francisco García Cabeza de Vaca confianza en su actuar y le daba toda las facilidades como presidente municipal cuando venía a Reynosa con agenda de trabajo, a tal grado llegó el aprecio que solo con él como funcionario estatal permitía la asistencia de su esposa Mariana Gomez a eventos de gobierno del Estado.
Enterarse del asesinato de Torre Cantú el 28 de junio de 2010. Fue una noticia triste para García Cabeza de Vaca, era entonces director general de la CORET y colaboraba con el presidente Felipe Calderón en su gobierno.
Las investigaciones se estancaron, se hicieron incomodas con el paso del tiempo y actualmente se han convertido en una efeméride y ocasión para colocar ofrendas florales y tomarse fotografías frente a su monumento en la sede del PRI. No hay nada aun, no se sabe nada de los presuntos autores y sobretodo la red intrincada de presuntas complicidades que rodearon al crimen de Rodolfo y que solo se comentan con discreción en las calles y cafés.
Quizás la historia pueda cambiar con el cambio de gobierno y a partir de una perspectiva ajena al PRI.