Sin lugar a dudas, el turismo es, sigue y seguirá siendo una importante fuente de divisas.
En algunos lugares del mundo viven exclusivamente del turismo, dadas las características de suelo y ubicación, y las condiciones en que se desarrollan. Así conocemos paraísos de vacaciones que solo pueden equipararse a una fotografía de Ansel Adams o de Vida Yovanovich.
Duramente castigada, esta actividad persiste pese a todo lo que hemos vivido: el turismo está ahí, porque los sitios no se mueven, y porque la gente tiene deseos de servir, y necesidad de sobrevivir.
Tamaulipas ha sido beneficiado por la Naturaleza con más de 400 kilómetros de litorales y otro tanto de frontera con el país más poderoso del mundo –aún al día de hoy-, y tenemos presas, ríos, montañas –en menor escala- una reserva de la biósfera maravillosa y muchas otras cosas más que, en aspectos de la madre naturaleza, podemos afirmar que no nos falta nada.
En el aspecto cultural, existen algunos rincones que bien vale la pena visitar, sobre todo en período vacacional.
Ya estamos prácticamente encima de la salida masiva a vacacionar, y muchos hemos de estar pensando a donde ir con la familia, solos o de cualquiera otra forma.
A fuerza de ser sinceros, nuestra actividad turística ha padecido en distinta escala, lo que la de Acapulco o Zihuatanejo: la delincuencia ha propiciado que se elijan otros destinos, cuando de sobra sabemos que tenemos lo necesario para que cualquiera lo pase de maravilla.
Este aspecto no puede ser descuidado por ninguna administración: resulta fundamental porque entra mucho dinero ajeno a engrosar las cuentas de todos nosotros, de los tamaulipecos que han invertido en la entidad y que tienen confianza en vivir decorosamente por el trabajo que llevan a cabo día a día.
Hemos tenido muy buenos funcionarios en materia de turismo, pero entendemos que falta aún más: el dinero está en los hogares de muchos tamaulipecos que quisieran invertir, pero las condiciones las tenemos que garantizar, porque no es fácil hacer un gasto multimillonario y luego tener problemas para recuperar lo invertido por falta de clientes o servicios prestados.
Uno de los grandes retos, suponemos, que debe enfrentar la próxima administración es el fomento al turismo, a visitar nuestros maravillosos lugares.
Hacer del Altiplano un paseo que bien valga la pena será una de las metas prioritarias, suponemos. Este sitio bien vale la pena de visitar en su aspecto semi-desértico que ofrece muchos atractivos.
Otro de los campos que ha desarrollado una importante actividad últimamente es el turismo fotográfico: hoy mil y una personas hacen fotos con sus móviles o cámaras de bajo coste, y eso ha incrementado la exposición de bellas imágenes.
Hay grupos que se dedican a pasear para arrancar a la naturaleza un poco de lo mucho que nos ofrece cada día, y en ese sentido tenemos que aprovechar al máximo la forma en que podemos ganar dinero.
Y con los acuerdos que lleva a cabo el gobernador electo Cabeza de Vaca con funcionarios del Valle de Texas, se abre una importante puerta para que, en mayor proporción, tengamos visitantes del vecino estado norteamericano a nuestros exquisitos rincones, y tengamos acceso a esa inversión que, lejos de llevársela a otros lugares, bien podemos propiciar que se quede entre nosotros.
Que bien merecemos la oportunidad de mostrar nuestras cualidades de atención y servicio, solo es cuestión de tener los medios para desarrollarlo, porque de lo otro, la Madre Naturaleza se ha encargado de dotarnos con todo tipo de paseos y recursos, a manera de que no tengamos pretexto para decirle a alguien que no podemos o no queremos hacerlo.
Entiéndase: el turismo es una maravillosa fuente de ingresos que hay que explotar.