Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Desde abril, el departamento de Control de Vectores de la jurisdicción sanitaria, realizó durante el año trabajos de abate y fumigación en todas las colonias de la ciudad, y se hizo mediante un ‘barrido’ del poniente al oriente, pasando por el centro y el sur, en donde se cerrará este programa en este mes de agosto.
Para realizar este trabajo, se cuenta con el apoyo de cinco camionetas que pasan por las noches en colonias en donde se han detectado brotes de mosquitos, por lo que personal del área de Control de Vectores fumiga en cada colonia dos manzanas, y esta tarea puede tardar de un día hasta tres semanas según sea el tamaño de cada colonia, informó el coordinador médico de la Jurisdicción Sanitaria, Gerardo Ortegón.
Previo la fumigación, se abaten las áreas donde se encuentre el vector, y una vez que realiza se procede a la fumigación, “porque la fumigación no sirve si no se realiza un control larvario, porque si hay depósitos con larvas…, si solo se fumiga, en seis días de nueva cuenta brotan los mosquitos”, señaló el funcionario médico.
Pero dijo que este trabajo se hace despacio y con el apoyo de la población, a la que se le recomienda que tenga sus patios limpios y libres de cacharros, llantas viejas, abanicos de agua arrumbados y todo aquel recipiente u objeto que pueda acumular agua.
“Las llantas tienen un 99 por ciento de posibilidades de reproducir al mosquito, por lo oscuro del material y porque en ellas se cumula fácilmente el agua”, comentó.
Y es que con cada piquete que haga un mosquito a una persona, arroja de 160 a 175 huevecillos por hembra, porque el mosquito busca agua limpia, estancada y sombreada, Por ello este insecto es domiciliario.
El trabajo es intenso y se hace colonia por colonia, y se espera que a fines de agosto se terminen de fumigar todas las colonias de la ciudad, pero la lluvia, la humedad y el viento pueden entorpecer esta actividad, ya que el insecticida, cuando se aplica con tiempo y clima adecuado, abarca hasta dos manzanas.
Además de los cinco vehículos que apoyan las acciones de fumigación, hay 10 personas que trabajan intensamente en esa tarea, mientras que otras 32 personas se dedican a la aplicación del abate domiciliario apoyadas por seis motomochilas.
Una tarea adicional es la colocación de 4 mil 520 ovitrampas, de las que 40 se colocan en cada colonia, y se colocan cada tres manzanas, debido a que el mosquito transmisor del dengue puede volar hasta 100 metros, y este método indica al personal de vectores los índices de moscos que pululan en cada colonia.


