Inicio oficial de clases

Clásico comentario de estos tiempos: el inicio a clases y la noticia de que millones de personas inician su ciclo escolar, con mayores y mejores expectativas.
Algunos colegas comentan el caos vial que viviremos los victorenses y casi en todo el país por ese motivo, dada la falta de educación vial y respeto hacia los demás que tienen quienes llevan (llevamos) a los hijos a la institución educativa que, independientemente de formar en la academia, debiera formar en los principios y valores y exigir el respeto a los demás.
En ese sentido, el columnista se pronuncia por un respeto a la ciudad y sus habitantes, y que no vale el “nomás tantito” o el “se va a bajar el niño” de muchos irresponsables conductores que hacen gala de una enorme prepotencia y un influyentismo enfermizo que, al parecer ya se va –o cambiará de color- pero que nos ha hecho mucho daño.
Inician los hijos en cendis, jardines de niños, primarias, secundarias, preparatorias y algunas instituciones de educación superior; cabe señalar que la Universidad Autónoma de Tamaulipas inicio hace una semana sus clases, y este lunes el total de la población escolar lo hará.
Claro que hay sueños en muchos que tienen su último año de un determinado nivel, sea el que sea, y esperan al final, una graduación de esos estudios para seguir su camino a la preparación integral que les permita alcanzar sus metas. inicia un nuevo ciclo, en simples y llanas palabras.
Y con él, las esperanzas de muchos, el proyecto educativo de los profesores que, esperamos, sea tan bueno como las exigencias sociales actuales, y que se pueda conformar una buena estrategia para mejorar la educación en México, y cambiar esa mentalidad que tanto daño nos ha hecho a través del tiempo y que nos habla de que “los mexicanos somos así”, con un conformismo que lacera, daña, estorba.
Hoy inicia la expectativa de estos miles de chicos en la entidad que, esperamos, puedan tener mejores herramientas para lograr cada vez más una mejor entidad en todos sentidos.
Pero en asunto vial es importante, y debemos abordarlo con la importancia que se debe, y en ese sentido, hay que trabajar muy fuerte con los padres y quienes se encargan de moverlos.
Veremos infinidad de choferes que, seguramente por último mes llevarán a los hijos de funcionarios a la escuela, porque les serán recogidas sus comisiones oficiales y otros, que iban en automóviles oficiales tendrán que hacerlo en vehículo propio o en pesera, porque por lo pronto, se detendrá ese sinnúmero de abusos a los que nos ha acostumbrado un sistema enfermizo que solapa las actitudes fuera de la ley y amantes del abuso de autoridad, que nada tiene que ver con ser servidor público.
Una persona muy conocida afirmaba contenta: “ahora sí van a saber lo que es llevar a sus hijos a la escuela gastando gasolina propia y vehículo propio”.
Hay muchas historias al respecto, pero la verdad es que muchos pedimos a gritos se acaben estos abusos oficiales de quienes han tenido vehículos bajo su responsabilidad.
Este lunes es crucial para muchos. No faltarán los pequeños que derramen lágrimas al llegar hasta acostumbrarse a sus nuevas rutinas. Es cosa normal que los padres tenemos que reforzar como nos sugieran los profesores y encargados. Hay que hacer lo que sea posible porque nuestros hijos puedan tener mejores herramientas.
Y comenzar a prepararlos para ser parte de una nueva generación, ajena de abusadores, prepotentes, vividores y gente que nada aporta y cuesta mucho.
Que el regreso de nuestros hijos sea positivo en todos aspectos, es el mejor de nuestros deseos.