Elecciones 2018: EL OBJETIVO

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- A pesar de que falta más de un mes para que el panista Enrique Rivas Cuellar tome posesión como presidente municipal para los próximos dos años, este político sería el primer alcalde en la historia de la ciudad que sea reelecto por otros tres años, gracias a la Reforma Política aprobada por el Senado.

Si bien en las elecciones del 5 de junio Rivas obtuvo un contundente triunfo sobre su rival del PRI, Héctor Canales González, el escenario político electoral para el 2018, no será nada fácil para el PAN.

“El PRI sigue siendo un partido fuerte. Es la segunda fuerza política en la ciudad, pero sus estrategias las desconozco”, aduce José Luis Morante, dirigente del Comité Directivo Municipal en el Partido Acción Nacional.

Ello, porque en el PRI, de acuerdo a su dirigente en la ciudad, Viviano Vázquez Macías, ya aprendieron la lección luego de varias derrotas políticas consecutivas, por lo que después de la derrota de junio, en ese partido inició la reconstrucción de cuadros y la preparación de militantes que garanticen para el 2018, el triunfo en la ciudad.

Y es que en ese año no solo estará en juego la alcaldía. Se renovará el Congreso de Tamaulipas, y se elegirá a los nuevos diputados federales y a los senadores, pero lo más importante para el PAN será ganar la presidencia de la República, mientras que para el PRI será conservar la estafeta nacional, de otro modo ese partido iría directo a la extinción política, al menos en Tamaulipas.

Dice el dirigente del PAN que el triunfo obtenido por su partido en las urnas, se debe al trabajo que hicieron los panistas de la ciudad, aunque la imagen y el trabajo de Francisco García Cabeza de Vaca, próximo gobernador de Tamaulipas, fue determinante para el triunfo en Nuevo Laredo y en todo el estado; ahora el PAN tendrá mayoría en el Congreso.

“La expectativa es grande, pero no creo que haya mucha diferencia en las elecciones que vienen (2018), y el tema de la reelección es algo que ya se contempla, pero los cuadros aún no están formados…no hay prisa, hay mucho tiempo por delante”, explica.

Pero si en el PAN avanzan lento hacia el 2018 por considerar que ya tienen ganadas las elecciones de ese año, en el PRI sí hay prisa, tanta, que hasta tropiezan porque no hay un cuadro de priistas que puedan emerger como eventuales aspirantes a las candidaturas para esas elecciones.

“Tenemos muchos priistas a los que no les hemos dado la oportunidad para que participen. Hay gente preparada, y estamos abiertos para recibir todos los proyectos”, explica el dirigente municipal del PRI.

Empero, en ese partido solo queda lo que se llama ‘cartuchos quemados’ o viejos políticos y ex alcaldes que lo hundieron al dominarlo y explotarlo en su beneficio durante décadas, además de políticos no tan viejos que arrastran dolorosas derrotas.

Raúl Eliseo Huerta, un veterano panista que apoyó la campaña del futuro gobernador, comenta que en el PRI ya no tienen posibles candidatos para el 2018, si acaso, dice, la diputada federal Yahleel Abdala sería la única que pudiera competir y posiblemente ganarle al candidato del PAN, sea quien sea, para las elecciones de ese año.

“Es la única que puede ganarnos porque en el PRI no tienen candidatos. También está Ramiro Ramos, pero él no ha hecho nada por Nuevo Laredo…Yahleel sí está haciendo mucho, y sí sería una buena rival”, expresa Huerta.

La razón de la prisa en el PRI es que una vez que Francisco García Cabeza de Vaca tome posesión como gobernador de Tamaulipas, en ese partido pudiera presentarse una desbandada, al no contar ya con recursos económicos ni materiales para sostener la abultada nómina de priistas que laboran en los comités municipales de la entidad.

Y la razón la da Viviano Vázquez al decir que el PRI estaría convertido en un partido de aportaciones, es decir, que solo quedarían los militantes que quieran al partido, pero que aporten para su sostenimiento, y en ese tenor se aventura a decir que solo quedarían los 300 mejores priistas que aporten mil pesos mensuales cada uno.

“Solo quedarán los mejores, los traidores se tendrán que ir”, apunta.

De ello da cuenta Morante: “Las puertas de nuestro partido están abiertas para todos, para la gente de bien, para la gente honesta y para la gente que trabaja, pero hasta el momento ningún priista se nos ha acercado, pero no dudo que pronto lo hagan”.

Cambiar el ‘cambio’

Ante el panorama político del 2018 y la mala imagen de su antecesor Carlos Canturosas, el próximo alcalde está urgido de posicionar su imagen ante un electorado que se volcó en las urnas el 5 de junio a su favor, con una votación superior a los 28 mil votos por encima del candidato del PRI.

Tiene el compromiso de romper con el esquema del presunto cambio que su antecesor quiso darle a la ciudad, y que no consiguió.

De hecho, el equipo de Rivas ya comienza a manejar un eslogan relacionado con un nuevo cambio, aunque el dirigente municipal de su partido, José Luis Morante, señala que el nuevo alcalde deberá darle continuidad a lo que la actual administración promovió en la ciudad durante estos tres años de su gobierno.

“Las estrategias que sigue el partido no cambiarán…y seguiremos trabajando como lo hemos estado haciendo, por lo que nuestra estrategia no cambiará”, sostiene.

El ‘cambio’ practicado por Canturosas y que en el PAN se le quiere dar continuidad, fue severamente criticado por algunos sectores de la sociedad por sus magros resultados, y es también criticado por el dirigente del PRI, Viviano Vázquez.

“Nos vendieron con espejitos un cambio, y lo único que vemos es un cambio de colores porque pintaron y maquillaron la ciudad. Hoy vemos muchos nuevos ricos en la ciudad, gente que cambió de colonia para irse a vivir a la Madero, y que llevaron a sus hijos de escuelas públicas a colegios particulares, ¿ese es el cambio?”, cuestiona.

La actual administración manejó un presupuesto cercano a los 9 mil millones de pesos en los tres años de gobierno, casi tres mil por año ($2 590.712.935.69), además de las aportaciones federales, de los que casi mil millones se fueron a la obra pública ($912,872,675.55), y casi 500 millones para la promoción de la imagen del alcalde ($480,962,934.51).

“Han pasado tres años y tenemos una ciudad deteriorada, porque se dedicaron a hacer parques y a reconstruir la avenida Reforma hasta en tres ocasiones, además de que movieron los monumentos históricos. Vamos a ser sus críticos y ya no les vamos a poner las cosas en bandeja de plata…nos vamos a jugar el todo por el todo (en el 2018)”, señala Viviano.

La mala influencia de CCR

Si el proceso electoral del 2018 no será nada fácil para el PAN, conseguir la reelección para Enrique Rivas será también difícil, debido a la sombra y a la ambición del aún alcalde Carlos Canturosas, quien considera que el triunfo de ese partido en Nuevo Laredo, se lo deben a él, y no a la excelente campaña de Francisco García Cabeza de Vaca.

Rivas es de las simpatías del futuro gobernador, y es probable que ante las descortesías que Canturosas le hizo hasta en cinco ocasiones a Cabeza de Vaca en la presente administración, se le pueda revertir, tal vez por eso pudiera ser la sombra de Enrique Rivas y lo pueda presionar para que sea de nueva cuenta candidato a alcalde para el proceso del 2018, ante la posibilidad de que no se le llame para ocupar alguna cartera en el gobierno estatal.

“Carlos quiso controlar el Comité Directivo Estatal con Agustín Chapa, y fracasó, y como este hay muchos detalles que a Cabeza de Vaca no se le olvidan…y a mí tampoco. Nunca comprendió que Cabeza de Vaca tiene más camino andado que él; solo fue regidor y nunca se afilió al PAN porque siguió trabajando para el PRI, y nunca hubiera ganado las elecciones si no le hubieran ayudado los del PRI”, expresa el viejo panista Raúl Eliseo Huerta.

Pero CCR no aprende la lección. Hizo alianza con la alcaldesa de Matamoros para dirigir el Comité Estatal del PAN, solo que el futuro gobernador colocó en ese lugar a su amigo Francisco ‘Kiko’ Elizondo, mientras que su hermano Ismael García ocupará la secretaría general de ese partido.

Pero dice Huerta que en caso de que Canturosas quiera ser de nueva cuenta candidato a alcalde, seguro será rechazado en el PAN, ya que no querrán más de lo mismo, “porque hay muchos panistas inconformes, y porque no hay unidad. Se ganó aquí la elección porque Cabeza de Vaca venía muy fuerte, expresa.

Para este panista, la idea de que CCR pueda ser llamado por Cabeza de Vaca, es remota, y aunque dijo que posiblemente busque la senaduría para el 2018, le queda claro que Canturosas será la sombra de Enrique Rivas, debido a que tiene fija la idea de ser de nueva cuenta candidato para la alcaldía, lo que provocaría además de roces entre ambos, la ruptura política.

“Lo que quiere Carlos es ser otra vez candidato a alcalde, pero tendrá mucho contrapeso entre los panistas, por lo que de no conseguir la candidatura, pudiera irse a otro partido político para buscarla, ya que también dudo que le vayan a dar la candidatura para senador”, argumenta.

En el año 2012, cuando Glafiro Salinas fue candidato a diputado federal, el cargo se lo había ofrecido el Comité Directivo a Canturosas, pero lo rechazó, ya que quería ser alcalde, y lo logró, razón por la que Eliseo Huerta deduce que para el 2018 querrá ser de nueva cuenta candidato, solo que Enrique Rivas buscará la reelección, lo que pudiera motivar la ruptura entre ambos políticos.

Cantúrosas querrá influir en la próxima administración al recomendar o imponer a gente de su confianza y que le fueron leales, en algunos de los puestos más importantes, sobre todo en los que se maneja dinero e imagen, como el actual director de comunicación social, Marco Martínez, a quien pretende para otra dirección; a Juan Manuel García Ahedo lo quiere otra vez en el departamento de Adquisiciones, y quiere que también repita en la Tesorería Daniel Tijerina, mientras que a su secretario particular, Benjamín Contreras, lo quiere también en el próximo gobierno.

La vieja guardia y el PRIAN

Aunque el PAN le ha ganado al PRI las dos últimas presidencias municipales, la actual administración se integra de algunos priistas que traicionaron ese partido para sumarse a las filas panistas.

“Ya demostró el PAN que no sabe gobernar…se han llevado a muchos priistas para gobernar la ciudad, pero la gente ya se da cuenta de ello, de lo que han hecho con los recursos, de lo que han hecho a escondidas. Por eso Enrique Rivas tiene que gobernar para todos porque tiene un gran compromiso con Nuevo Laredo”, expresa el dirigente del PRI.

No le falta razón, porque el PAN de Canturosas está plagado de priistas como el ex secretario de Obras Públicas y hoy diputado local electo, Carlos De Anda; el titular de Comapa, Delfino González Muñoz; el Tesorero Daniel Tijerina; el jefe de adquisiciones, Manuel García Ahedo, y otros funcionarios menores.

En la administración que encabezará Enrique Rivas, la mitad de sus regidores son priistas, además de la primera síndica Dorina Lozano, y de los diputados electos, Carlos De Anda y Brenda Cárdenas, y se espera que otros priistas se sumen al listado de la nueva administración municipal, debido a que Enrique Rivas no cuenta con suficientes panistas para ocupar las posibles vacantes que probablemente queden disponibles a partir del uno de octubre.

Ello porque hasta el momento la vieja guardia de panistas, aquellos que tienen la camiseta bien puesta desde los inicios de este partido en la ciudad, no han sido llamados ni por el futuro gobernador ni por el futuro presidente municipal.

Entre ellos se cuenta a Raúl Eliseo Huerta, Agustín Chapa padre, Víctor Mota y Loreto Méndez; eran 55 cuando Cabeza de Vaca se perfilaba apenas como aspirante a la candidatura, pero cuando tomó fuerza, la cantidad aumentó a 400 al sumarse muchos oportunistas que vieron en el senador la posibilidad de triunfo.

Por esta razón, Cabeza de Vaca propuso a tres hombres y tres mujeres para que algunos fueran incluidos en la planilla de Enrique Rivas, quien hasta el momento los ha ignorado.

“Estamos entre el azul y las buenas noches, porque no sabemos si nos vayan a ofrecer algo, pero Rivas es más accesible que Canturosas, solo hay que esperar”, confía.