Tramitología inútil

No pasa de ser una necesidad… para convertirse en una pesadilla.
En todos los sitios a donde acudimos a realizar trámites, pareciera que no nos hemos dado cuenta que la ecología es una materia que debemos tener en cuenta y siempre latente: piden copias de copias de todo, y para archivarlas y no darles uso, nos parece una muy mala decisión.
Somos un país con políticas sustentables que tienden a elevarse, sin embargo, parece que nuestros dirigentes y funcionarios se empeñan en dar al traste a nuestro planeta.
no falta cualquier trámite que hagamos, para que nos soliciten la copia de la credencial de Elector, sea INE o el IFE, siendo que tendremos que acudir a cualquier papelería para pagar una copia, que cuesta, no los centavos o pesos que se dejan cobrar, sino una parte de algún árbol: pulpa de madera que encierra una mala copia de una identificación.
Dicen los que saben que no se requiere dejar copia de la credencial, y que legalmente es suficiente con que uno se identifique a satisfacción del servidor público, sea con credenciales o como él considere necesario. Nada obliga a hacer la fotocopia y dejarla.
Resulta que nuestras credenciales para votar son los documentos más fotocopiados; los requerimos para cobrar o hacer cualquier trámite, dada la falta de credibilidad que tienen muchos documentos de otra índole, por lo que sabemos, se optó por solicitar esta credencial o pasaporte, de forma tal que sean validados y confiables para quien requiere que nos identifiquemos.
Y todo este asunto surge por la falta de confianza que se tiene de nosotros mismos, porque tenemos fama de hacer trampas, de ser personas que riñen con la legalidad, y eso nos lastima a muchos, aunque otros dicen que “somos mexicanos y por eso”, argumentando una ilógica suposición.
Ser mexicano no quiere decir que somos tramposos: hay unos que lo son, otros, un poco, algunos lo son y habrá unos súper tramposos, pero no podemos etiquetar a una nación de igual forma cuando hay un poco de todo.
Pero los trámites… esos terribles trámites que nos hacen perder mañanas enteras, cuando podríamos solucionar muchos problemas en línea o por efecto de la rapidez con que nos condujéramos.
Urge crear mecanismos que nos permitan ahorrar recursos y tiempo a todos los que requerimos atender algún asunto bancario, educativo, oficial o de cualquier tipo.
Se requiere eficientar la política existente en este rubro, y que la gente no tenga necesidad de dar tantas vueltas. Miles de horas-hombre se pierden diariamente en aras de una burocracia desmedida e injustificada, que llena de papeles las bodegas de dependencias varias, y que no tiene mayor razón de existir.
No podemos dejar que nuestras bodegas se llenen de papeles cuya existencia se torna inútil; debe existir una forma más ecológica o sustentable de comprobar muchos de los trámites que se tienen que realizar.
Llegar a un banco es automáticamente presentar credencial de elector, y ellos sacan copia que certifican. ¿No basta con identificarse a plenitud? ¿Para qué tantas copias?
Finalmente, lo que se necesita es comprobar la identidad de las personas; también en otras instancias nos obligan a entregar original y copia o copias, lo que multiplica el gasto del recurso natural que significan las hojas de papel, aunado a los otros insumos que también tienen un costo elevado y contaminan algunos.
Se requiere pensar en estas cosas, y procurar que no se desperdicie tanto, que los trámites sean más diligentes, que no se necesiten copias de todo, y que haya resultados como los que buscamos la mayoría de los ciudadanos: eficientes, cortos y directos.
Después de todo, el mundo es de todos nosotros y tenemos que cuidarlo entre todos.
Comentarios: [email protected]

— Atentamente:

Carlos David Santamaría Ochoa Ph. D.