Habría que encontrar luchas que valgan la pena los sacrificios que llevemos a cabo, sean del tamaño que sean, pero que tengan consecuencias determinantes en la consecución de la meta deseada. La salud, sin lugar a dudas, constituye uno de los más importantes retos en cualquier comunidad.
Y para el gobierno de Cabeza de Vaca debe comenzar a gestarse un proyecto que nos permita, por una parte, consolidar el éxito en muchos de los programas prioritarios que se han logrado en Tamaulipas en los últimos años, y por otro lado, buscar, por sobre todas las cosas, consolidar las estrategias que ofrezcan un buen resultado en cuanto a la lucha contra las enfermedades crónico degenerativas, causantes de la mayoría de los decesos en Tamaulipas: diabetes e hipertensión arterial.
Es necesario que quien se encargue del área preventiva de la salud considere que hay que cambiar algunas actividades que no han dado resultado, y no porque la autoridad sanitaria haya fallado, sino porque a veces los ciudadanos pareciera que nos empeñamos en hacer que estas estrategias no tengan los números deseados y el éxito anhelado.
Se requiere atajar estos problemas desde el principio, y esto comienza haciendo cosas a favor de desterrar el sobrepeso y la obesidad, problemas fundamentales del nuevo milenio, y que han causado estragos en nuestra sociedad.
Los mexicanos tenemos problemas de genética en cuanto a este aspecto: hay mucho gordo en el país y en la zona norte existe una prevalencia muy importante sobre diabetes e hipertensión, obesidad y sobrepeso.
Y es cuando pensamos en aquellas marchas estériles que se llevan a cabo promoviendo el odio en la población, y cuando pensamos también que si todos saliéramos a marchar contra la obesidad, estaríamos beneficiando directamente a más de un familiar, y tendríamos un verdadero impacto social: no necesitamos más odio, violencia y cosas negativas, sino que requerimos hacer valer nuestra condición de “homo sapiens” y aplicarla a nuestra salud, el mayor y mejor tesoro que podríamos tener, y que hoy en día está muy devaluado por actitudes que tenemos que no ayudan mucho que digamos.
Hacer ejercicio… solo escuchar la frase espanta a muchos, por eso hay quienes sugieren realizar actividad física, que es lo mismo pero no suena tan agresivo para la gente.
El asunto es que tenemos que tomar acciones, y la Secretaría de Salud tiene una ardua tarea en ese sentido.
Hay programas que nos ayudan a combatir el cáncer, las enfermedades transmisibles por vectores como el dengue, Zika o Chikungunya, o la atención a madres adolescentes, que por cierto, constituye un verdadero y grave problema también, pero necesitamos fortalecer las estrategias para bajar de peso.
Han proliferado en la comunidad las carreras: los 3k 5k 10k y más, con la idea de promover deporte, cultura y hasta causas que poco o nada tienen que ver con el deporte, pero la parte positiva es que estamos haciendo que una parte de la sociedad quiera participar, por egocentrismo, deporte, participación social o lo que sea, pero salen a correr y eso es lo que se gana: más salud para mas tamaulipecos.
Y para ello, se requieren programas nuevos, gente que tenga ideas que puedan aplicarse con bajo coste para garantizar su permanencia, y una adecuada medición de resultados, porque de otra forma no podría darse una respuesta a este grave problema que implica muchos kilos de más, y repercute, como dijimos antes, en enfermedades, a la fecha, incurables.
Se requiere mucha voluntad, apertura y permitir que quien pueda aportar ideas lo haga, para que contemos con una comunidad más sana, más efectiva, y por consiguiente, con más oportunidades de desarrollo.
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