Cien Imágenes: 29 años

Ha de pensar el lector que es un tema recurrente, pero no es fácil jactarse de tener en una entidad una exposición artística que tenga casi tres décadas de existencia: cien Imágenes, aquel proyecto-sueño de quien dirigía el Centro Cultural Tamaulipas para abrir el año en la galería se cristalizaba: José Luis Pariente preparó cuidadosamente una muestra fotográfica que constituyera un ejemplo del tipo de fotografía que se llevaba a cabo en la localidad, y posteriormente se abriría a la entidad.
Durante 29 años, con la presentación de este martes, ha habido gente entusiasta que ha preparado algún material desarrollado a través del arte de Daguerre y Niepce, para conformar una muestra que, por su título, constituía 100 fotografías de todos los autores participantes.
Hemos visto a varios que han participado por espacio de varias ediciones, y otros que nos han abandonado de este mundo pero conforman la historia de la exposición más longeva de la entidad, y nos atrevemos a asegurar que del norte mexicano.
Hoy en día, la muestra se sigue preparando cuidadosamente como antaño: en la primera edición, Laura Casamitjana hizo a mano el programa de la misma; hoy, a casi tres décadas de existencia, Laura es la directora del Centro Cultural Tamaulipas y anfitriona de quienes hemos seguido en forma entusiasta esta acción en pro del fomento a la fotografía como actividad artística y de difusión.
Han sucedido muchas cosas a través del tiempo, inclusive, la amenaza de que desaparecería por políticas sexenales, sin embargo, ha logrado subsistir en cinco sexenios, con limitantes económicas y de otra índole, pero algo o alguien ha estado ahí para que siga vigente.
¿Qué veremos en “Cien Imágenes”?
seguramente mucho de lo que hoy se estila y que considera el arte de la fotografía en una agradable mezcla de edición gráfica –Photoshop-, aunque también veremos fotografías tal como se concibió esta disciplina y técnica que es, simplemente, Grabar con Luz, y que constituye la foto de siempre, la de antes y la del futuro, porque capta la imagen del paisaje, el retrato o la situación especial que puede estar latente en el mundo de quien nos regala esa parte de sí, y que le considera importante para los demás.
No podemos hablar de Cien Imágenes sin mencionar a Adriana Galván Benavides, quien desde el Centro Cultural Tamaulipas ha dejado el corazón y el entusiasmo cada año para que este proyecto siga vigente.
Quienes hemos seguido paso a paso la trayectoria de la muestra sabemos de la importancia que tiene Adriana en esto de promover la cultura.
Siempre callada y modesta en su actuación, pero pilar fundamental en la organización de las exposiciones del CCT, y en especial, de la muestra fotográfica.
La verdad, es justo reconocer la trayectoria de tan destacada dama victorense, amante y promotora de la cultura, así como de otras personas que han estado presentes en 29 años de historia y de leyendas de la fotografía local.
Recordar a los que ya no están con nosotros como Juan Francisco Ipiña y otros más, o echar de menos los trabajos de quienes participaron en la primera edición es parte de los recuerdos cada vez que estamos en el CCT para ser testigos y protagonistas de Cien Imágenes.
Muchas historias están grabadas en un trozo de papel a base de impresión de tinta, copiado de un archivo digital surgido del equipo de un talentoso tamaulipeco, de un artista en potencia o consolidado, o de un fiel juglar del testimonio gráfico del acontecer diario de nuestra tierra norteña.
Vale la pena darse una escapada al CCT y disfrutar lo que será la última muestra cultural que se inaugura en el sexenio, y la primera de la segunda parte de la historia de la fotografía en Tamaulipas. Cien Imágenes bien vale un café y una muy amena conversación. No hay que desaprovechar esta oportunidad, y dar paso a la gráfica que se registra y presenta hoy, para todos, de parte de “juglares gráficos” del Tamaulipas del siglo veintiuno.
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