Para muchos, este viernes se despeja la incógnita sobre su futuro inmediato y sus planes a desarrollar, porque el gobernador de Tamaulipas Francisco Javier García Cabeza de Vaca dará a conocer el nombre de los miembros de su gabinete, en los primeros niveles.
No escribimos la lista de los que han estado mencionándose, porque suponemos que el lctor habrá visto mil y una en ese sentido, donde se ubica a los que presuntamente serán los titulares de las dependencias diversas.
Sin embargo, muchos cambios y movimientos habrá, y se consolidará un proyecto de gobierno que el ciudadano de Tamaulipas anhela: con acciones que nos permitan encontrar la paz, con gobernantes cuya fortuna no se incremente en seis años de la forma tan insultante que hemos vivido, y de aspectos que se puedan cubrir en todos sentidos: servicios y mejoramiento en la entidad, promoción y difusión, pero, sin lugar a dudas, lo que más anhela el tamaulipeco es que haya la certeza de salir de casa a cualquier hora y hacerlo con la tranquilidad que daría el vivir en un estado de derecho.
El gobernador Cabeza de Vaca está muy obligado a darnos buenas cuentas porque el voto de la gente le otorgó la confianza para gobernarnos, y en ese sentido, habrá elegido a quienes considera las mejores cartas, los mejores hombres y mujeres que puedan dirigir una de las áreas prioritarias.
en las listas hay gente muy experimentada y con una buena reputación que, seguramente, habrá de ayudar a gobernar en su campo para que entonces el PAN pueda alcanzar las elecciones siguientes un triunfo como el último que obtuvo, aplastando literalmente a un PRI que no se puede visualizar más que como un ente corrupto, lleno de dinosaurios y familiares de los mismos rapaces y saqueadores, y con las ideas viejas y obsoletas de hace 75 años, sin cambiar la ideología ni permitir que gente con talento llegue a ocupar puestos, sino a seguir manejando un compadrazgo fatal.
Francisco Cabeza de Vaca está muy comprometido con Tamaulipas y tendrá que ordenar, a su llegada, una exhaustiva revisión a los recursos que se quedan en cada área, y los que se gastaron y que fueron aprobados indistintamente por un congreso que la verdad sea dicha, dejó mucho que desear por su actitud lisonjera y servil con que se manejó, al igual que la anterior representación popular, que, en sus tres años, hizo lo mismo: avalar los caprichos de alguien que a veces tomó decisiones unipersonales sin pensar en el bien de todos.
Entonces, en la lista habrá ya no prospectos sino los que inicien en la aventura por Alta Mar, en un mar completamente azul lleno de escollos que deberán sortear para llegar a buen puerto, o sea, a la presidencia de la República dentro de muy poco.
Esos nombres de personas que se encargarán de la dirección en sus áreas serán el pan de todos los días: la ciudadanía estará pendiente de qué hagan y la forma en que lo realicen, toda vez que se quiere experimentar, vivir y referencias un verdadero cambio de actitudes, y también se debe entender que la ciudadanía ya no quiere nuevos ricos, que ya con los que se van tenemos, y que urge, pero realmente urge como instrumento prioritario para validar la presente administración, una escrupulosa auditoría para que los que vivan con dudosa honorabilidad, demuestren sus méritos o callen y se sienten en es celda que les será familiar.
Lo que no sabemos es si será transmitida la ceremonia por la televisión local o nacional, pero entendemos que habrá un acto mesurado, sin esos desplantes sultanescos que tuvimos que pagar con nuestros impuestos.
Este viernes es el día clave para el Tamaulipas que viene, y seguramente las esperanzas estarán puestas en esta gente que ha logrado llegar, y que al parecer, por lo que hemos visto, durará mucho tiempo en ese lugar, dado que, sigue habiendo los mismos apellidos… las mismas prácticas… el mismo nepotismo y un poco más, y lo mismo de siempre, pero descalificado por una sociedad ávida de un buen gobierno, y harta de pillerías.
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