Incontable información se ha publicado sobre la Secretaria de Educación -federal y estatal- en relación a que es la dependencia del gobierno que más empleados tiene y por lo tanto la que mayor presupuesto tiene.
Sin embargo tanto a nivel federal como del estado, el número de empleados jamás ha sido publicado, siempre se habla de números no muy claros.
En el país se ha dicho que hay más de un millón de empleados al servicio de la educación. Unas versiones aseguran un millón doscientos y en otro momento sube a un millón trescientos o le bajan a un millón cien.
A nivel Tamaulipas se habla del número de escuelas primarias o de la educación básica, pero no en total del número de escuelas o maestros y empleados de la educación, contando desde luego al personal de apoyo a la educación del Sistema Educativo Estatal.
En algunas entidades del país, existen empleados para el aseo, limpieza y vigilancia. Estos se clasifican en trabajadores manuales y conserjes. Éstos últimos incluso tienen su residencia en el mismo edificio escolar.
Para el caso que nos ocupa, los directores de la educación básica, son los profesores de grupo que escalan a un primer nivel y podría clasificarse este ascenso en: directores dictaminados o de base, comisionados e interinos.
En el primer caso, los dictaminados o de base, se otorgan porque son profesores que han cumplido con una serie de requisitos que van desde antigüedad, preparación, actualización académica y evaluaciones por parte de autoridades inmediatas, etc.
Los directores de base o dictaminados por la comisión SEP-SNTE son ‘propietarios’ de la plaza y su salario corresponde a esa categoría e incluso adquieren el derecho de inamovilidad en su escuela, pasados seis meses de haber tomado posesión del cargo.
Se puede decir que de cada 100 directores de la escuela pública de la educación básica, apenas 15 tienen esta categoría.
Otra categoría se refiere a los de directores de la escuela pública identificados como interinos y quizá al igual que los de base, el número es muy reducido, identificándolos como aquellos maestros de grupo que oficialmente ocupan una plaza de director.
Los directores interinos gozan de todas las prestaciones y salarios de un director de base, menos la propiedad en la plaza. Este tipo de nombramiento se otorgan cuando la plaza de director queda vacante por ascenso, defunción o jubilación, por lo que la autoridad determina el nombramiento del interino.
Se puede decir que en la república mexicana existen igual número de directores interinos que de base, es decir, juntos apenas logran un 30%, lo que lleva a la siguiente categoría.
Me refiero a los directores comisionados, que no son otra cosa más que profesores de grupo asumiendo la función de director de escuela, que bien se puede decir son los “encargados del despacho”.
Los directores de escuela “comisionados” se distinguen por ser ‘amigos’ o conocidos de un niel de autoridad, desde el inspector, jefe de sector, jefe de enseñanza, jefe de departamento, subsecretario o el mismo secretario del ramo. En pocas ocasiones se dan estos encargos por méritos académicos, aunque si se han dado estos casos.
Quienes conocen del tema podrían apostar que de cada cien directores en funciones, por lo menos setenta pertenecen a esta categoría, identificando incluso a quienes tienen más de 25 años con este tipo de nombramientos, solo como encargo.
El sueldo y las prestaciones de los directores de escuela comisionados es el mismo que un maestro de grupo, solo que las obligaciones técnico administrativas son de un director de base.
Quizá una de las razones por la cual existe una gran cantidad de directores comisionados se deba a que es el primer nivel de ascenso del profesor. Ser director, significa ser el jefe, simboliza el reconocimiento social y profesional aunque signifique simultáneamente trabajar en el aula y dirigir la escuela.
¿Sabe usted que en este 2016 existen profesores de la escuela pública que por el mismo salario atienden simultáneamente alumnos de primero, segundo, tercero y hasta cuarto grado, más la dirección y casi siempre el aseo y limpieza de la institución?
Ser maestro no es solo una profesión, también en muchos casos es un apostolado, por cierto, muy poco valorado y muy vapuleado en lo que va de esta administración presidencial.
En un tema adicional y de maestros, le comento que la noticia sobre la exoneración del delito de evasión de impuestos a Elba Esther Gordillo Morales causó controversias a nivel nacional. ¿Finalmente saldrá libre?