Jugando un poco con la frase tradicional que reza “ ojos que no ven, corazón que no siente”, aplicamos un criterio para enfatizar la actitud que tienen algunos que están en el servicio público. Hoy, el sistema DIF tiene un logro más, al llevar una campaña oftalmológica a la comunidad, dejando un sinnúmero de beneficios.
Quienes hemos perdido la visión en forma parcial o total sabemos lo que afirmamos: no ver las cosas resulta una de las peores pesadillas que pudieran existir. La pérdida de la visión nos deja inhabilitados, impasibles, indefensos en un mundo que se rige por lo que tenemos y hacemos.
Pero si no vemos el amanecer, el hijo o el camino, podemos sufrir una serie de descalabros.
Ya dos fracturas nos refuerzan el testimonio anterior: por no ver un escalón ante la pérdida de la visión parcialmente, tenemos ahora problemas serios corporales que, con un buen espíritu y ánimo tratamos de superar.
Pero cuando se pierde la vista, se pierde más de la mitad de la vida, dicen algunos, y secundamos la frase.
Los médicos y oftalmólogos del Hospital “La Carlota”, famoso por su prestigio y calidad han estado en la entidad, llevando a cabo la primera brigada médica que organiza doña Mariana Gómez de García Cabeza de Vaca, y sinceramente, creemos que no han vislumbrado la magnitud del bien que han hecho a los beneficiarios. El DIF ha abierto los ojos y sentido la esperanza por los que verán pronto, gracias a esta campaña.
Recuperar la visión, simplemente… no tiene precio ni forma de agradecerlo.
Lo decimos con el corazón en la mano, porque hemos padecido este problema en los últimos meses y años, y no es nada agradable.
La campaña “Iluminando tu vida” no tiene forma de medir su magnitud: la valoración y programación de cirugía por problemas de cataratas se lleva a cabo, y habrá mucha pero mucha gente beneficiada. Créame, el columnista insiste mucho en que esta acción no tiene forma de pagarse: no tiene precio para la gente que volverá a ver.
La idea de la campaña es llevar el beneficio a ese sector social más vulnerable, a la gente que tiene una enorme necesidad, y habrá 100 operaciones ara este grupo de personas que, seguramente pensarán lo mismo que nosotros.
Se llevarán a cabo del 5 al 7 de diciembre allá, en el Hospital La Carlota, que se encuentra en Montemorelos y tiene una gran fama por su calidad y espíritu humano.
Hay que destacar que durante la jornada se llevaron a cabo consultas para 172 habitantes de los municipios de Casas, Padilla, Soto la Marina, Guerrero, Díaz Ordaz, Cruillas, San Fernando, Tula, Ocampo, Bustamante, Antiguo Morelos, Miquihuana, Victoria, Xicoténcatl, Hidalgo, Villagrán, Mainero y Miguel Alemán, y de esos municipios se ha elegido a quienes serán beneficiados con las intervenciones antes mencionadas.
Insistimos mucho en el hecho de que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y la visión es uno de los más grandes tesoros.
No imaginamos por ejemplo, salir a la calle y no disfrutar del amanecer allá por el oriente de ciudad Victoria, o ver el rostro de los hijos sonreír, disfrutar de un paseo por la playa Miramar, o destacar la belleza de nuestra Sierra Madre Oriental, entre muchas otras cosas.
Si entrevistáramos a esta gente beneficiada, crea usted que no encontraría una forma de describir la alegría que implica que entre uno al quirófano viendo casi nada, borroso y de mala calidad, y salir a los dos días clarificando figuras y sentimientos.
Es algo que no tiene precio, y que solo Dios sabe pagar en toda su dimensión. Qué bueno que el DIF ha iniciado con este tipo de acciones. Gracias a nombre de quienes hemos perdido la visión parcial o totalmente, y hemos encontrado una luz de esperanza.