certifica UAT a profesores

Una emotiva ceremonia nos tocó vivir esta semana en el Centro de Excelencia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde fueron entregadas constancias de certificación de cursos a profesores de la máxima casa de estudios de nuestro estado, en ceremonia que encabezó el doctor Marco Aurelio Navarro, y el doctor Arturo Amaya, quien es el encargado de este grupo de programas que tienen que ver con el Campus en Línea y la certificación internacional ICDL, que es una excelente opción de la UAT para su gente.
En el evento, el doctor Navarro hizo énfasis en una serie de datos importantes, y habló del futuro de la UAT, y los planes de desarrollo para el año 2030 como meta principal. Recordó aquellos tiempos en que se hablaba de la Universidad del nuevo siglo.
Comentaba Marco Aurelio Navarro de todos esos tiempos y las proyecciones que se han hecho a través de la historia; también habló de la importancia de ir preparando a esa nueva generación de profesores, haciendo remembranza de los que iniciaron allá por los ochentas o noventas y que prácticamente están casi fuera por edad, jubilación y muchos otros factores.
Es importante, dijo, pesar en que se habla del futuro, de cuando estemos en la UAT del futuro, sin embargo, con los desarrollos tecnológicos con que contamos y los que vienen: “estamos ya en el futuro”; esta frase fue contundente, y refleja la importancia de su dicho: “el futuro no se avizora, el futuro se vive, el futuro se siete”, destacó el funcionario universitario.
Y es que ya no podemos hablar de cosas futuras sino de lo que hoy tenemos y desarrollamos día a día. Es importante recordar que la nueva era, la era de las TIC nos ubica en un contexto totalmente nuevo y novedoso, revolucionario y muy interesante, donde hay que adaptarse a los nuevos estudiantes que vienen con una mentalidad muy distinta a la que tuvimos los estudiantes de los setentas, ochentas, noventas y del inicio del milenio: hoy, los estudiantes tienen otra forma de ver las cosas, y es muy importante que se tengan las herramientas necesarias para hacer frente a estas necesidades y estas demandas.
El tiempo de la UAT quedó marcado con la entrega de más de 200 certificaciones de distintos cursos en el denominado “III Evento de Entrega de Certificados de Programas de Capacitación Docente 2016”, donde tuvimos oportunidad de saludar a grandes personalidades de la máxima casa de estudios tamaulipeca, que tienen interés en que seamos factor de cambio quienes tenemos la responsabilidad de la formación de los jóvenes que harán frente a las demandas de la población en los próximos años.
Hay que cambiar de mentalidad y formas de educar, y eso lo sabe la Universidad de Tamaulipas, y en ese sentido, autoridades y académicos de trayectoria han hecho eco al exhorto del rector Enrique Etienne Pérez Del Río para que podamos tener herramientas adecuadas para formar mejor a los muchachos de este tiempo y los que siguen.
Qué bueno que hay iniciativas de esta naturaleza, pero mejor aún que se puedan aprovechar, y que seamos quienes conformamos esta comunidad de docentes, investigadores y facilitadores. Dijo Marco en su discurso que el profesor del futuro que ya es hoy debe convertirse en facilitador, dejando a un lado la tradicionalidad de la educación y dando paso a la nueva forma de hacerse de recursos humanos capacitados.
Es motivo de orgullo para quienes somos egresados de la UAT el saber que hay cada vez más personas interesadas en prepararse para preparar a los demás, que hay quien se ocupa de aprender lo que sigue, para transmitirlo de una forma más eficiente y congruente con el milenio que vivimos hoy en día.
Es un cambio importante que se presenta en la UAT y casi todas las universidades de prestigio en el mundo, y formar parte de esa generación es motivo de orgullo y preocupación: orgullo, porque somos factor de cambio, y preocupación, porque tenemos el compromiso de dar lo mejor en aras de obtener como resultado mejores generaciones y más progreso en todos sentidos.
Enhorabuena a los maestros certificados, y es un paso más de los muchos que hay que dar.