El término de este título no está registrado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, con sede en Madrid, España. Por cierto, fundada en 1713 por iniciativa de Don Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga (1650-1725), octavo marqués de Villena, quien fue también su primer director.
Por lo tanto recomiendo a usted no busque usted es significado de esta palabra en los diccionarios de ningún idioma.
Los escuelantes es la asignación que los investigadores tienen por licencia para formar un marco conceptual, propio de un área del conocimiento. En este caso la ‘palabrita’ pertenece al campo de la investigación educativa.
Tamaulipas es la entidad del país que usó por primera vez la palabra ‘escuelante’ para designar a aquellos jóvenes de los distintos niveles educativos que se inscriben como alumnos de un plantel y según avanza el período escolar se presentan distintas etapas, antes de aparecer el ausentismo y finalmente la deserción.
Los escuelantes han sido caracterizados a los alumnos que por distintos motivos se ausentan del aula y en forma esporádica regresan a clase, pero sin comprometerse a regresar al salón y mucho menos a entregar tareas, participar en equipos de trabajo o de proyectos de alguna índole escolar.
Los escuelantes de ninguna manera pueden significarse con el fenómeno de la deserción escolar, porque en éste último caso, el estudiante no regresa al plantel y el primero tiene como característica el retorno.
Según algunos estudios en el área de investigación educativa del país, el fenómeno de los escuelantes es más común a partir del bachillerato con marcado acento en la educación universitaria.
El gran problema de los escuelantes es que presentan problemáticas diversas donde se identifican algunas variables como la cuestión económica de la familia, la maternidad anticipada, los problemas del aprendizaje y desde luego problemáticas adjudicadas a los docentes.
Domingo Reyna Rodríguez, César Picasso Sánchez y otros profesores investigadores de la educación superior afirman que “…la mayoría de los casos los escuelantes se ausentan del aula por problemas ajenos a la docencia, recayendo más las causas del fenómeno en la economía familiar y el pandillerismo”
“Las autoridades de la Secretaría de Educación Pública tienen conocimiento de estas ausencias parciales de los estudiantes, por lo que han incrementado el número y monto de becas para auxiliar a los jóvenes en los gastos escolares, pero ellos mismos prefieren al final abandonar sus estudios para auxiliar en los gastos de la familia.” Apunta Picasso Sánchez.
Por el dado del pandillerismo, se puede decir es un fenómeno muy estudiado por los investigadores educativos de distintas instituciones y en la mayoría de los casos coinciden es frecuente en las áreas urbanas de las pequeñas, medianas y grandes ciudades.
Sin embargo el pandillerismo en las zonas semirurales también se presenta, ocasionando con ello que primero los muchachos se conviertan en escuelantes y más tarde en desertores de la educación, aún con niveles socioeconómicos desahogados.
El Maestro Olac Fuentes Molinar, investigador, profesor del Departamento de Investigaciones Educativas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Universidad Autónoma de Tamaulipas y de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha publicado un extenso trabajo sobre la deserción escolar, donde se resume que de cada mil niños que ingresan a primaria, apenas 45 logran una licenciatura.
Uno de los grandes problemas de la educación en México es que la política educativa practicada en las distintas administraciones gubernamentales, no han encontrado la implementación de algún programa que abata, aun paulatinamente, el problema del ausentismo escolar y, que desde luego, no termine en una nueva categoría: la deserción.
Algunos puntos contradictorios a las políticas educativas gubernamentales se centran en la idea de que la educación debe preparar a los futuros ciudadanos para las distintas áreas de la producción, no solo para profesionistas, sino para técnicos, investigadores, e incluso para obreros especializados.
Países como los Estados Unidos de Norteamérica, permiten la inmigración hasta de ilegales porque se niegan a realizar determinadas tareas, como las del campo, por la idea que tienen de sí mismos, producto de su educación nacional.