Nuevo Laredo, Tamaulipass.- En un ambiente sano, la diócesis de Nuevo Laredo celebró la tradicional posada que año tras año se lleva a cabo en los sótanos de la catedral del Espíritu Santo, hasta donde cerca de 50 comunicadores asistieron a este singular evento para convivir y disfrutar de un rico almuerzo.
La cita fue a las 10:00 horas en dicho lugar, y de inicio el obispo Enrique Sánchez Martínez y el padre Rogelio Lozano, recibieron a los comunicadores, quienes se sentaron en las mesas preparadas para ellos.
“Queremos tener un momento de reflexión, de profundizar, de cuál es el momento por el que estamos reunidos, y ustedes, son la voz de la esperanza para Nuevo Laredo”, les dijo el párroco, tras mencionar que la Diócesis y el Consejo de Cáritas, cada año preparan este evento para todos los comunicadores que cubren la fuente.
Luego pidió a cuatro reporteros que cargaran a los peregrinos, a quienes ofreció un simpático gorro estilo Santa Clós, para después cargar a los peregrinos y caminar por un rato hasta colocarlo en un sitio encomendado por el obispo.
Algunos comunicadores formaron dos grupos, uno para pedir posada, y el otro para otorgarla, pero todos cantando el tradicional coro de las posadas.
Los cantos fueron entonados por todos, y quienes no supieron la letra, se les obsequió un cuadernillo para entonarlo.
Al terminar este pasaje de la posada, los comunicadores disfrutaron del almuerzo ofrecido en su honor, que consistió en un platillo con puré de papa, una sopa fría y pavo, acompañado ya sea por café, un refresco o un rico y caliente ponche.
Mientras se disfrutaba del alimento, se organizó la también tradicional rifa de regalos, que la mayoría obtuvo, además de una bolsita de dulces y un mensaje emotivo que el obispo ofreció antes de salir a los estacionamientos de la catedral, en donde se rompió una piñata.