Recientemente leí un libro delperuano radicado en España, Mario Vargas Llosa, obsequio de la Mtra. Idalia Margarita Hernández Díaz, titular del área de comunicación social de la Sección 30 del SNTE, actualmente liderada por el matamorense José Rigoberto Guevara Vázquez.
El texto del peruano obedece a una colección editada por el SNTE bajo la presidencia del Mtro. Juan Díaz de la Torre, donde destaca “Creo que en los países donde la educación se ha desarrollado más, es donde el maestro ha sido siempre figura de enorme respeto, una reverencia social, y esto estimula muchísimo las vocaciones pedagógicas”
Vargas Llosa subraya que desde las escuelas debe despertarse el interés por la lectura. “una actividad irremplazable para la formación del ciudadano en una sociedad moderna y democrática, de individuos libres, y que, por lo mismo, deberá inculcarse en las familias desde la infancia, y formar parte de todos los programas de educación como disciplina básica.”
Desde luego que estas líneas de la contraportada del libro titulado Mario Vargas Llosa, Lección de Lectura, fue la llamada para que en pocos días concluyera esa grata tarea de leer.
Comparto desde luego la idea de que la lectura es fundamental para el ser humano. Conozco analfabetas en nuestro país que han llegado a la ‘tercera edad’y que no se lamentan haber vivido en esa ceguera literaria. No les hizo falta, argumentan. Pero quien sabe leer, es cierto que aspira, sueña, vive con mayor plenitud porque tenemos mayores anhelos.
El tema viene a colación porque nuevamente han aparecido voces de mexicanos que se oponen a los Libros de Texto Gratuito que se distribuyen entre los alumnos de las escuelas de preescolar, primarias y secundarias del país. Particularmente por algunas imágenes.
Quienes protestan se caracterizan porque se oponen a matrimonios entre personas del mismo sexo y ahora están exigiendo a la Secretaría de Educación Pública eliminar de los libros escolares todos los apartados que inciten a conductas homosexuales.
El periódico Excélsior en una de sus recientes publicaciones, difundió la noticia donde aparece que “…la asociación Red Familia encontró apartados en algunas ediciones de los niveles preescolar, primaria y secundaria en que consideran se induce a comportamientos homosexuales.”
Quienesrepruebanlas imágenes de los libros de texto señalan que en el de Formación Cívica y Ética del primer año, página 115, se encuentra un dibujo que representa una familia, se puede identificarse al padre y dos niños sentados en una mesa, pero es clara la ausencia de una mujer.
Quien sirve la mesa es otro varón, lo que fue interpretado por losgrupos indignadoscomo una clara muestra de que en la escuela se promueva que en una familia “puede haber dos papás”.
Independientemente de lo anterior, los padres de familia en protesta, cuestionan a la SEP sobre la educación sexual que se imparte, culpando a la escuela del surgimiento de embarazos entre adolescentes.
El libro Biología 1 de secundaria, aseguran los quejosos, “…se hace referencia a que un hombre puede relacionarse con personas de cualquier sexo, lo que obviamente estimó la asociación, conduce a los adolescentes a la homosexualidad y la bisexualidad.”
Finalmente dice la nota periodística que en el libro de ciencias “…Biología 1, se enlistan páginas como www.mexfam.org.mx, que aseguró Red Familia, promueve la homosexualidad, el aborto y métodos anticonceptivos”.
El tema en realidad no es simple. Seguramente también los maestros en las escuelas tienen criterio propio basado en sus propias creencias.
Lo real, es que este tema es un verdadero choque cultural porque maestros, padres de familia y las mismas autoridades de la educación local y nacional pueden identificarse grupos, unos a favor y otros en contra de las relaciones homosexuales, bisexuales y/o heterosexuales.
Lo peor del caso es que los estudiantes, de la edad y nivel escolar que me diga, están en formación, ávidos de lo que escuchan de sus mayores, analizando y obteniendo conclusiones para formar criterios.
En consecuencia ellos, ¿los escolares son las primeras víctimas?