Popularibus ira crescente

Frase latina que nos lleva a describir lo que acontece en la entidad: un crecimiento inusitado del enojo de la gente por lo que vemos a diario, lo que sucede y lo que quisiéramos que se presentara, aunque sin éxito.
Basta ver los comentarios en redes sociales que desencadenaron un par de fotografías y un video de quien se pasea impunemente, en medio de una fiesta de gala para agasajar a sus herederos, para pensar que algo está sucediendo que no encaja y que nadie aguanta, aunque mucha gente se queda callada, silenciada por la necesidad o por la presión social.
Recordamos aquel discurso del inolvidable Luis Donaldo Colosio, que hablaba de una “hambre y sed de justicia”, o el de Martin Luther King que tuvo un sueño en el que se destacaba la igualdad, la justicia, la equidad. Cada vez vemos menos estas cosas en una sociedad que, pese a lo que vivimos, sale con los suyos a vivir, a disfrutar dentro de lo que cabe y con esa gran dosis de amargura y desesperación por no poder hacer más. También recordamos a Maquío.
Vemos a un sinnúmero de sinvergüenzas paseando por nuestras calles, casinos y clubes exclusivos, aquellos que fueron concebidos para reunir a gente honorable y pudiente, y que hoy en día venden sus acciones al mejor postor, y la única “honorabilidad” existente es la del recurso económico.
Así, hemos visto socios de incalculable fortuna que reciben trato de honorables por sus iguales, que seguramente algo habrán de esconder, porque no es posible vivir con un grado tal de cinismo.
Y seguimos esperando acciones contundentes en materia de justicia, educación y bienestar social en general. Queremos mejores servicios, y vemos que algunos alcaldes, o no les alcanza, o están gastando en rubros nada importantes, como aseguran algunos altamirenses de su jefa de comuna, sin que al columnista conste tal aseveración.
Lo que sí es cierto es que tenemos cosas buenas en la entidad, y ahora que vienen las vacaciones, los puntos turísticos por excelencia –las playas, delicia y delirio de casi todos los del centro- están preparándose con muy positiva infraestructura, servicios y la gente que supone que, con esos cambios que han experimentado en sus negocios y ellos mismos habrá como respuesta mejores y mayores ingresos, lo que deseamos de todo corazón.
También hay otros puntos de nuestra geografía que seguramente tendrán visitas, y son los referentes al turismo ecológico y un poco menos que éste, el turismo fotográfico: hay todavía quien piensa visitar la naturaleza para capturar esa vida salvaje que se presenta ahí, dentro de la calma de la vida de estos especímenes, para “apresarla” en un trozo de imagen de determinado número de bytes, que antes era un trozo de celuloide.
Pero las imágenes que pasean impunemente en Facebook duelen mucho y más ahora que todo está más caro y que n o alcanza, gracias al desfalco en que se encuentra el estado y muchos más.
Ya en Chihuahua están tratando de poner orden y han emitido orden de aprehensión contra un gobernador sinvergüenza, al igual que en Veracruz y otros puntos de nuestra geografía.
Los tamaulipecos alzamos la mano y esperamos que haya más acciones congruentes, y por otra parte, que quienes manejan el dinero de todos nosotros tengan la inteligencia suficiente para bien invertir, en obras y servicios elementales y prioritarios, que no se derroche en hospedajes y viáticos, en vehículos de lujo, sino que el dinero de Tamaulipas se invierta en Tamaulipas.
Faltan muchas obras en muchos rubros, y aunque el dinero no alcanza, la gente quiere que se bien invierta, que se procure llevar a cabo las acciones con mayor número de beneficiarios, y cuando haya más, dar vuelo a las otras obras.
En tanto, lo que deseamos es que se maneje limpiamente, y que se pueda hacer algo hacia ese grupúsculo que nos ha dejado endeudados por décadas, a nosotros, nuestros hijos y quizá nuestros nietos.