Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En su segundo año como obispo de la Diócesis, monseñor Enrique Sánchez Martínez caminó al lado de unas 300 personas por la avenida Guerrero, desde la plaza Esteban Baca Calderón hasta la catedral del Espíritu Santo, ruta por la que fue representada la vida, pasión y muerte de Jesús, conocido como el Vía Crucis.
Desde las 08:00 horas comenzaron a llegar los feligreses y quienes representarían a Jesús María, y el resto de los personajes de este evento bíblico que hicieron el recorrido por la avenida Guerrero, ocupando toda esta arteria vial, debido a la cantidad de gente que participó en este evento religioso.
Dijo el obispo que “el Vía Crucis es el camino de Jesús rumbo al calvario, y es una práctica religiosa de toda la Iglesia Universal, y se realiza en las más de 30 parroquias de la Diócesis, las que hacen sus propios Vía crucis, caminando y orando”, explicó.
El inicio de este evento fue en la pequeña explanada de la mencionada plaza, en donde fueron presentadas la mayoría de las ‘caídas’ de Jesús durante su trayecto a la catedral del Espíritu Santo, en donde fue ‘crucificado’ al lado de los dos ladrones que también purgaron sus condenas en una cruz de madera.
“Hoy es el mensaje de la pasión de Cristo, es día de silencio, de contemplación, de reflexión,…es el día más importante, y es cuando la Iglesia calla al contemplar el misterio de Dios hecho hombre y muerto en la Cruz y aparentemente fracasado. Por eso la invitación de hoy es contemplar al Señor, reflexionar y callar ante el Misterio de Dios”, señaló.
Las 300 personas que acompañaron en el Vía Crucis a ‘Jesús’, contemplaron una a una las 15 caídas hasta que falleció crucificado en una estupenda representación del joven Luis Arturo Aguilar, luego de un recorrido aproximado a los tres kilómetros.
Después de esta representación, a las 15:00 se celebró la Pasión de Cristo con la procesión del silencio, por ser la hora en que murió Jesús en la cruz.