Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Actualmente hay en Tamaulipas más de mil niños que viven en centros asistenciales, y solo algunos pueden ingresar a un procedimiento de adopción, solo cuando hayan sido abandonados, se encuentren en extrema vulnerabilidad, o que hayan sido abusados, mencionó la directora estatal del Sistema DIF, Omeira López Reyna.
La funcionaria visitó la ciudad para participar en el foro de información del protocolo Internacional para el proceso de adopciones en Tamaulipas, y previo al inicio del evento, dijo que se dará oportunidad a las familias para que los niños que se encuentran en proceso de adopción, crezcan en el seno de una familia y no dentro de las instituciones.
Dijo que la adopción no solo debe pensarse en los niños institucionalizados, sino también entre los menores en situación de orfandad, pero que se encuentren en tutoría con otros familiares, “y derivado de la violencia que se ha vivido, muchos de estos menores se encuentran en condiciones de vulnerabilidad”, explicó.
Por ello es que dijo que los procedimientos de adopción se facilitarán, y destacó la necesidad de que haya una familia de acogimiento, en donde el niño pueda vivir en la familia que lo adoptará, sin que se tenga que esperar hasta que se ejecute la sentencia y siga creciendo en la institución como actualmente ocurre.
Pero dijo que es probable que niños más grandes tengan la oportunidad de ser adoptados por una familia, y pueden ser de hasta 8 años de edad, y así garantizar el derecho de la unión familiar, pero aclaró que este año no se han ejecutado adopciones, aunque dijo que existen más de 15 procedimientos de pérdida de Patria Potestad.
“Desde que iniciamos esta administración, comenzamos a revisar todas las casas hogar de los DIF municipales, para acelerar el procedimiento, para no dejar en estado de indefensión a los menores, explicó.
Dijo la funcionaria que esta ley para agilizar el proceso de adopción en Tamaulipas, permitirá que el menor que entre en el procedimiento de adopción y que después se ejecute la sentencia, el DIF supervisará por dos años a las familias a las que les sea entregado un menor en adopción.
“Esto garantizará que los niños vivan bien en esas familias, y el seguimiento será a través del DIF estatal y los municipales, a los centros asistenciales”, explicó.