Nuevo Laredo, Tamaulipas.-La psicóloga Guadalupe caballero, quien trabaja para la Secretaría de salud en la Jurisdicción Sanitaria, mencionó que durante el evento organizado el miércoles pasado, muchas madres de familia con hijos de bajo rendimiento escolar, fue lo que más atendió en las pocas horas que estuvo ofreciendo sus servicios en dicho lugar.
Si bien esta problemática fue la de mayor demanda ese día, mencionó que el segundo lugar en atención fue la de jóvenes indecisos en cuanto a su futuro como personas, ya que de acuerdo a la especialista, la mayoría de los que acuden con ella no saben lo que harán cuando termine su preparatoria.
“Los estoy refiriendo a la jurisdicción sanitaria para que el personal de psicología les brinde atención”, explicó tras mencionar que la mayoría de los estudiantes de ese nivel están muy desorientados sobre su futuro inmediato.
Añadió que no hayan qué hacer en el futuro, aunque dijo que para muchos la preparatoria es el último nivel educativo al que aspiran, ya que o no les interesa continuar una carrera universitaria, o no pueden pagarla, por lo que deciden trabajar.
Por ello es que a petición de los alumnos y a consideración de los psicólogos de la Jurisdicción Sanitaria, se les aplica a cada uno pruebas psicométricas para saber cuáles son sus intereses, sus aptitudes, y de esa manera puedan elegir una buena carrera con la continuación de sus estudios.
La cantidad y tipo de pacientes es la misma que acude a sus consultorio, y se trata de personas que acuden con algunos problemas de ansiedad, a las que dijo que invita a que participen en el grupo de ayuda mutua de Neuróticos Anónimos que tiene el nombre de ‘Valor para Cambiar’, suyos integrantes se reúnen todos los jueves por las mañanas para hablar de sus problemas y los avances que tengan durante el tratamiento.
Pero dijo que otro de los problemas que más trata en su consultorio, son personas que padecen depresión, aunque dijo que es estacionaria en algunas personas, debido a que se presentan más casos por lo general durante los meses de noviembre, diciembre y enero de cada año.
“Se acentúa más en esos meses porque no hay sol, no hace calor, por los días lluviosos, por el Día de Muertos, por Navidad, por el Día de la Amistad, y es en personas que están solas y recuerdan a personas que no están con ellos, por lo que la depresión en ellas se acentúa más”, explicó.