Lamentablemente la vida nos ha puesto muchos ejemplos de hombres y mujeres que han tenido una vida muy licenciosa y prodigiosamente… de la noche a la mañana, cambian para ‘ser ejemplo’ de vida.
La televisión mexicana ha sido fiel promotora de estos ejemplos, de estos tristes episodios, cuando se sabe que un artista -actor, cantante, periodista o productor- abandonó el sendero de las drogas, el alcohol o el juego para convertirse en ejemplo del ‘sí se puede’, en modelo ‘digno de imitar’.
La conclusión en este tema me permite rechazar tal teoría porque entonces los jóvenes que duden -de estos que hay muchos-, pueden encontrar el aliciente para concluir “…le entro, total si ellos pudieron, yo también.” Solo que el camino no es sencillo y seguro estoy que pocos, muy pocos lo logran.
Esta semana muchas críticas se están escuchando, aunque también muchos silencios en el medio deportivo, por las declaraciones recientes de quien fuera el astro futbolístico de Argentina, -casi similar al brasileño, Edson Arantes do Nascimento, Pelé- me refiero al identificado como Diego Armando Maradona.
Diego Maradona lamentablemente ha sido un muy mal ejemplo para las juventudes, no solo de su país, sino para los jóvenes del mundo y la causa directa ha sido precisamente su adicción al alcohol y a la cocaína, además de que su conducta bien puede calificarse de delincuencial.
El futbolista más popular de Argentina nació el 30 de octubre de 1961 en Lanús, aunque lo identifican también como ‘El Pelusa de Villa Fiorito’ donde pasó su infancia y desde donde saltó a la fama mundial.
Se puede decir que Maradona fue un niño clasificado como ‘vago’ que dejó la escuela desde muy joven porque pasaba la mayor parte del tiempo en el campo de futbol. Un detalle: su padre regentaba una canchita en el barrio y dirigía el equipo Estrella Roja.
Diego Armando apareció en primera división en 1976, apenas diez días antes de cumplir dieciséis años con el equipo Argentinos Juniors y ahí jugó hasta 1980. Los que saben de este deporte aseguran que este equipo no obtuvo ningún campeonato, pero Maradona fue el máximo goleador de los torneos en 1978, 1979 y 1980.
En 1979 El Pelusa de Villa Fiorito formó parte de la selección juvenil que ganó el campeonato del mundo y en 1981 pasó al Boca Juniors, equipo con el que salió campeón ese mismo año.
La vida de Diego Armando Maradona, ha estado marcada por polémicas y escándalos casi tan grandes como su leyenda, gracias a la cocaína, el alcohol, las mujeres y las malas compañías en ciudades de Italia, España, Cuba, Estados Unidos, México y muchos países más han llevado al ‘astro argentino’ lo mismo que al hospital, que a la cárcel.
El espacio es corto con toda la información que se ha publicado de las agresiones de Maradona, lo mismo que a periodistas, aficionados y mujeres, incluyendo a varias novias, esposas y hasta a Mis Bora en el 2006.
Multas, cárcel, sentencias de desintoxicación, hijos fuera de matrimonio, expulsiones de partidos, exámenes antidoping con resultados positivos, etc., han marcado la vida de este argentino y pese a todo ello, esta semana se ha declarado ¡¡Soldado de Nicolás Maduro!!
Si, así como lo está usted leyendo, esta imitación de hombre fenómeno, recientemente declaró su adhesión al presidente venezolano y dispuesto a luchar contra el imperialismo que está desestabilizando al país centroamericano.
Desde luego que deportistas de ayer y hoy están publicando su sorpresa ante las declaraciones de El Pelusa de Villa Fiorito, puesto que ahora se declara simpatizante de las clases populares aunque viva como burgués.
Las contradicciones de la vida se dan en este marco de zozobras venezolanas, cuando la mayor parte de los países del mundo están condenado los paupérrimas escenarios en el que el heredero del general Hugo Chávez Frías, mantiene a esa nación altamente productora de petróleo.