Aparte de presumir obras ejecutadas con recursos de otras instancias gubernamentales, incumplir la mayor parte de sus promesas de campaña, hacer de la demagogia un estilo cotidiano de vida y de burlarse de la inteligencia de muchos victorenses, el presidente municipal Óscar Almaraz Smer enfrenta ahora una campaña de medios que tradicionalmente habían apoyado a las administraciones priistas debido, en parte, a la falta de sensibilidad de sus estrategas de imagen.
José Manuel Flores Montemayor, discípulo del expresidiario Mario Ruiz Pachuca, “responsable” de Comunicación Social del municipio, es actualmente cuestionado por numerosos reporteros y editorialistas debido a que, no conforme con ignorarlos olímpicamente cuando demandan información, ha emprendido una campaña de hostigamiento en contra de quienes se atreven a criticar el “trabajo” del jefe de la comuna victorense y hay evidencias de las estupideces cometidas por el vocero de la COMAPA quien es uno de los falderillos de JMFM.
Basura, baches y corrupción son los tres elementos que más distinguieron a la administración municipal de Óscar Almaraz Smer, al llegar a sus primeros 100 días de gobierno; pero, principalmente, la pretensión del alcalde de distraer a los gobernados para que no lo cuestionen; y de pagar a operadores informáticos que se dedican a crear cuentas falsas en redes sociales, para hacer como que ciudadanos comunes aplauden sus desatinos; esto sin contar los señalamientos por la opacidad que caracteriza a la administración municipal como lo ha argumentado en sus textos el mejor columnista de Tamaulipas, Alberto Guerra Salazar.
El tema de la basura no llegaba al grado de crisis que hoy se sufre, pero fue un problema creado por Almaraz para darle salida al dinero público hacia cuentas bancarias de sus amigos, que a la vez recibieron -por adjudicación directa- contratos de arrendamiento de camiones de volteo, a razón de 40 mil pesos por mes, por cada unidad; aún con los camiones de sus amigos ‘trabajando’, la crisis se agravó y los tiraderos en las esquinas de colonias y fraccionamientos se volvieron más comunes; se elevó a problema de salud pública.
Nada mejor que un análisis reciente firmado por el periodista José Alfredo Liceaga para ilustrar el desempeño de OAS: “aun peor, a 100 días de gobierno el encargado de la dirección de Servicios Públicos municipales es hermano de César García Coronado, uno de los operadores financieros del ex gobernador Eugenio Hernández Flores, financiador de la campaña de Almaraz, quien a la vez colocó a su hija como Regidora en la planilla del alcalde; además, a finales de diciembre llegaron a los patios de la Dirección de Servicios Públicos los 25 camiones recolectores por los que Almaraz pagó -en una amañada licitación- 33 millones de pesos que le dejó la anterior administración, pero es fecha (más de 20 adías después) que las unidades no habían sido movidas, más que para la fotografía.
Caja chica de las administraciones priistas, esta vez la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado no es la excepción, pues Óscar Almaraz se aseguró de nombrar como gerente de ese organismo a Gustavo Rivera Rodríguez, quien es su compadre; es la de Victoria una COMAPA que realiza actos jurídicos en la ilegalidad, pues carece del Reglamento o Estatuto que exige la Ley de Aguas del Estado; además, ese organismo ha sido señalado por el Ayuntamiento y habitantes de Güemes, de ser un foco de contaminación al descargar aguas negras al arroyo San Felipe; eso sin contar que aumentó en diciembre los cobros y se ha dedicado a abrir zanjas en decenas de calles pero deja a medias los trabajos.
OAS cumplió 100 días de gobierno, pero no pudo presumir haber alcanzado el control del Sindicato de empleados del Ayuntamiento, al que quería someter a la eliminación de prestaciones, como las médicas; también para beneficiar a amigos y compadres, Almaraz adjudicó -sin licitación- contratos para remediar los baches en decenas de colonias; el trabajo, no obstante, fue de pésima calidad a costos exagerados, en una serie de ‘mini contratos’ de menos de 40 mil pesos cada uno, para evadir la obligación de concursarlos; baches que más tardaron en ser rellenados, que en destaparse otra vez y convertirse en un problema de fondo.
Y luego de ‘golpear’ a los victorenses con sus acciones corruptas, Almaraz Smer pretendió hacerlos olvidar con la organización de una parrillada a los pies de la sierra Madre, de la que aún no informa de dónde sacó los recursos para llevarla a cabo, pues usó cuando menos una tonelada de pollo; pero también partió rosca en la colonia Moderna, una de las que más reclamos de Servicios Públicos tienen; antes, por Navidad, OAS envió despensas con botellas, y hasta dinero a los seccionales del PRI; todo a cargo del Ayuntamiento; lo último, para recibir el 2017: eliminó los descuentos para personas de la tercera edad, discapacitados y jubilados, en el pago del manifiesto, que exigió para poder tener derecho a entregarle dinero por concepto de predial; y apenas lleva(ba) 100 días como alcalde”.