¡Viva México…!

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Llama la atención que agencias informativas como EFE, señale “México, país singular para las fiestas y celebraciones, prepara ya su festejo de Independencia, que llevará a cabo el 16 de septiembre, en medio de una conmoción en la sociedad provocada por el terremoto de magnitud 8,2 que sacudió el 7 de septiembre el centro y el sur del país.
Llamó mi atención que este tipo de empresas hagan incapie que, pese a la desgracia de más de 800 mil mexicanos afectados por este fenómeno natural, con el aderezo del huracán que pegó a Veracruz y los damnificados que surgieron y siguen surgiendo, las autoridades mexicanas sigan adelante con las fiestas.
Pero hoy 15 de septiembre, en punto de las once de la noche, los edificios sede de la presidencia municipal, el balcón central del Palacio de Gobierno del Estado en cada entidad, y desde el balcón central del Palacio Nacional, ondeará la bandera tricolor y el grito de ¡Viva México! retumbará entre luces artificiales multicolores y los vivas de los asistentes.
Es incontable el número de familias mexicanas, contagiadas por el fervor patrio sembrado en las aulas escolares de las escuelas básicas de México, porque estaremos pendientes en las verbenas populares que año con año se organizan en las explanadas de la sede oficial del Poder Ejecutivo.
Desde luego, a partir de mañana sábado 16 de septiembre y durante varios días de la próxima semana, usted podrá regocijarse con las videograbaciones que se transmitirán por la televisión nacional, pero sobre todo en las redes sociales, de aquellos pintorescos presidentes municipales o gobernadores que fueron noticia en la Noche de Independencia.
No faltará aquél funcionario municipal o estatal, que sin tener autorización, porte en su ancho pecho la banda tricolor de uso exclusivo del Presidente de la República en ceremonias como El Grito.
Tampoco faltará la evidencia videograbada del ondear de la bandera nacional y que a su paso, se atraviese la primera dama del municipio o el Estado y el lábaro patrio le golpee el rostro.
Tampoco es extraño que la figura frágil del gobernador o presidente municipal, se estremezca o trastrabille cuando la mano recia y firme del militar de la escolta, entregue o reciba la bandera.
Seguro que usted y yo recibiremos en el teléfono celular, tablet o computadora, vía las redes sociales, la evidencia de situaciones chuscas o graciosas que permitirán expresiones simples, pero también altisonantes, provocadas por una fracción de la clase política de hoy.
Por la noche en casa o en las plazas cívicas, la mayoría de los mexicanos nos reuniremos en familia y con amigos para ver, para oír el grito de independencia que hace 217 se supone dio el cura de dolores, hoy del estado de Guanajuato, Don Miguel Hidalgo y Costilla.
Anoto suposición porque algunos mexicanos y extranjeros, desde hace varias décadas, han indagado, reflexionado y divulgado nuevas o renovadas ideas sobre los motivos reales del inicio de la gesta por la independencia de los mexicanos.
No son pocos los historiadores nacionales que desde alguna tribuna han lanzado su propia versión de hechos tan importantes como el que celebramos hoy en el país, el inicio de la lucha armada por la independencia.
Incluso el Séptimo Arte, el cine, y la misma televisión comercial mexicana, han producido cintas y programas que rompen con la cándida imagen escolar que los maestros de la infancia y adolescencia nos hicieron creer.
Hace apenas unos años, la compañía Cinepolis distribuyó en muchas de sus salas de cine el estreno de una película biográfica del Padre de la Patria, don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor, que pinta al Padre de la Patria como un sacerdote muy diferente a la imagen escolar que nos pintaron los maestros, puesto hay quien lo calificó como pervertido y lisonjero.
Finalmente le comento que el historiador Eugenio Aguirre en su libro biográfico “Hidalgo, entre la virtud y el vicio” describe al cura de Dolores como “…un hombre de mucha luz, divertido, amante del teatro -y de muchas mujeres-, culto, sensible a los problemas sociales, inteligente, pero también un ser humano con conflictos internos, depresiones y caídas.”