Antes del desarrollo de este espacio, ofrezco mis disculpas por la falta de publicación de mis comentarios de ayer jueves, que por cuestiones de salud me impidieron escribirlos. Ahora con renovada energía, expongo a usted mis puntos de vista.
La idea no es toda de sector salud, aunque si debiera puesto que pareciera hay en el estado y quizá en el país, un contagiadero de gripa que están llenando los consultorios tanto del sector público como de los socorridos consultorios del Dr. Simi, a veces más rápidos y hasta más acertados.
Me enfoco al Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) que en Tamaulipas representa Juan Guillermo Mansur Arzola desde septiembre del año pasado, pero que a nivel nacional dirige al Instituto José Reyes Baeza desde septiembre del 2015.
El caso es que el ISSSTE, tiene entre otros servicios la jubilación y pensión por incapacidad, así como por viudez y orfandad de los familiares de los trabajadores del estado.
Se entiende como “trabajadores del estado” toda la burocracia federal. Es decir, todo los empleados de las secretarías del gobierno de la república -por ahora, Enrique Peña Nieto- lo que significa millones de empleados que pagan sus cuotas por servicios médicos, maternidad y otras muchas más prestaciones.
El caso es que, los que ya no trabajan porque cumplieron más de 30 años de servicios ininterrumpidos, es decir los pensionados y jubilados, descubrieron que el ISSSTE no estaba pagando completa la pensión, lo que ocasionó un conflicto de intereses muy agrete.
El descontento de jubilados y pensionados llevó a las demandas judiciales contra el ISSSTE, se organizaron en grupos, asociaciones, clubes, inclusive en las secciones sindicales del SNTE.
Aclaro que no fueron todos los pensionados y jubilados, solo aquellos que causaron baja, por este motivo, a partir del año 2013, explicando que el ISSSTE no pagaba un poco menos de un mil quinientos pesos mensuales a cada ex trabajador.
Por fortuna los señores de la Toga Jurídica, determinaron que efectivamente la dependencia federal, traducida como organismo descentralizado, estaba incurriendo en esa irregularidad, lo que se supone frenó con la sentencia a favor de los pensionados quejosos, condenando al ISSSTE para devolver el dinero retenido.
El líder sindical de la Sección 30 del SNTE, Rigoberto Guevara Vázquez, abanderó desde sus inicios esta causa y declaró a la prensa el resolutivo judicial, entablando pláticas con el delegado del ISSSTE, Juan Guillermo Manzur Arzola, llegando a la conclusión de que el pago a pensionados sería en septiembre de este año.
Lamentablemente el mes patrio terminó y la sentencia judicial el ISSSTE no la ha cumplimientada, motivo por el que los maestros, en primera instancia, el SNTE, la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP) y desconocemos si la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), han presentado su inconformidad.
La semana pasada el Profesor Rigoberto Guevara, de la sección 30 del SNTE, declaró a la prensa que desde principios de julio pasado, el delegado del ISSSTE en Tamaulipas, se comprometió a gestionar el pago de referencia, pero en este naciente octubre no ha sido posible registrar ningún avance en esta materia.
Desde la Ciudad de México, con el apoyo de varias secciones sindicales, incluyendo la de Tamaulipas, el SNTE emplazó al ISSSTE para hacer el pago comprometido no solo con los jubilados y pensionados, sino con la palabra empeñada con el sindicato.
Por otro lado, Guevara Vázquez dejó en claro que no fue cuestión de errores de cálculo, sino que hubo mala fe en el ocultamiento de información sobre los índices financieros que conforman la pensión de los maestros jubilados.
La falta de cumplimiento en la sentencia judicial contra el ISSSTE, podría derivar en el embargo de cuentas del Instituto, lo que con toda seguridad afectaría más sus finanzas, pero con ello se podría suponer la deshonestidad de sus funcionarios en el manejo de dinero público.