La semana pasada, precisamente cuando se abrían las celebraciones por la fundación de Cd. Victoria, los victorenses y en si los tamaulipecos, recibimos un regalo de aniversario poco usual: la detención y encarcelamiento de un ex gobernador a quienes ya lo candidateaban como senador de la república en la elección que viene.
La sorpresa mayúscula fue que ahora correspondió a Eugenio Javier Hernández Flores, victorense de nacimiento e ingeniero de profesión, exalcalde de Victoria y con cierta simpatía popular, aunque en su momento formó parte de la tercia de exgobernadores buscados por las leyes norteamericanas.
En redes sociales los más cándidos señalaron que la aprensión de Hernández Flores solo tenía el propósito de ensuciar las festividades del aniversario de la fundación de la capital tamaulipeca.
Aunque usted sabe que las redes sociales mal utilizadas solo siguen provocando confusión y hasta desinformación, como aquellos que empezaron a difundir la salida del exgobernador del penal de Tamatán, a los sesenta minutos de su ingreso.
Geño Hernández hasta el momento sigue detenido en el área considerada como Los Separos del edificio del Centro de Ejecución de Sanciones (CES) de la Calzada de Tamatán, en la capital del estado y seguirá ahí hasta después del medio día del próximo jueves 12, Día de la Raza, que se agotarán los tiempos legales.
También los archivos ciertos o falsos, sobre Hernández Flores y otros exgobernadores del estado se han desempolvado y muchas temas y subtemas vuelven a la mesa de discusión y análisis.
Precisamente de los archivos ‘alguien desempolvó’ una orden de captura de la Interpol de los Estados Unidos en contra del victorense Hernández Flores, por lo que se infiere que los trámites de extradición ya se iniciaron y ahora se minimizan los delitos por los que fue inicialmente detenido el exgobernador, porque lo fuerte será que los gringos pidan la extradición.
El Gobierno de Tamaulipas, a través de la Procuraduría General de Justicia del Estado, el mismo día que cumplimentó la orden de aprehensión en contra de Eugenio Hernández Flores, aclaró que era acusado de los delitos de peculado y lavado de dinero.
Explicó la Procuraduría estatal en un comunicado, que el ex mandatario, a través de su prestanombres, Alberto Berlanga Bolado y la empresa GMC S.A de C.V, de Altamira, realizó en 2007 una operación de compra por 16 millones de pesos de un terreno de mil 600 hectáreas, localizadas en el Puerto Industrial de Altamira y que pertenecen en realidad al patrimonio del estado.
También trascendió que el valor actual de las mil 600 hectáreas, tienen un valor real de mil 584 millones de pesos.
Quienes saben de estos temas judiciales aseguran que los delitos atribuidos a Hernández Flores en realidad solo fueron el pretexto, porque en realidad lo que se buscaba era la detención del victorense con fines de extradición.
Según se aprecia en las imágenes que han circulado por las redes sociales ‘Geño’ hasta sonriente andaba, no falta quien asegure que hasta ‘posó’ para un compañero de la prensa.
Lo que es real y que llamó la atención es que dentro de las instalaciones del penal de Tamatán, el exgobernador Hernández Flores no iba esposado como cualquier ciudadano detenido. “Sus manos estaban completamente libres, sin esposas” dijo un reportero.
También se ha especulado sobre su permanencia en el pena de Victoria y no ha faltado quien asegure que no duerme en celdas comunes, sino que está en el área de separos o en la enfermería.
En relación a los alimentos que ingiere, no han faltado quienes aseguran los llevan de los restaurantes que se ubican por la avenida Juan B Tijerina. Incluso en twitter no faltó quien escribiera que sus alimentos eran preparados en la misma cocina del restaurante donde comía con el gobernador Egidio Torre Cantú.