Con motivo del destape del ‘Aspirante a la precandidatura del PRI a la presidencia del país’ -es el nombre que oficialmente está recibiendo José Antonio Meade, ex titular de varias secretarias de estado- escribí una amplia cita de Don Daniel Cossío Villegas, quizá el crítico más severo de la política mexicana y con más precisión del presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976).
Cossío Villegas escribió en 1947 el ensayo La Crisis de México, donde muy explícitamente habla del fracaso en las promesas de la Revolución mexicana. Además en esta misma obra expuso su percepción de que México, como país, estaba perdiendo su identidad nacional frente al idioma inglés.
Cierto o equivocado, pero ya desde antes cumplimentar el medio siglo de los mil novecientos y a poco más de 30 años de iniciado el movimiento armado de 1910, el director fundador del Colegio de México denunciaba el engaño de la Revolución.
Además el mismo percibió como nos estaba devorando el país vecino con la invasión de su idioma.
En el sexenio presidencial de Echeverría, Cossío Villegas publicó una tetralogía de libros: El Sistema Político Mexicano; El Estilo Personal de Gobernar; La Sucesión Presidencial; y La Sucesión Presidencial: Desenlace y Perspectivas. Su editor fue Joaquín Mortiz.
Si pudiéramos hacer una sinopsis de cada obra de las que aquí se cita, el espacio no sería suficiente, solo baste decir que Don Daniel definió al sistema político posrevolucionario como “…una monarquía absoluta, sexenal y hereditaria por línea transversal”. Además denunció el ‘tapadismo’, la corrupción y la demagogia, al grado que calificó al sistema mexicano como una Disneylandia democrática.
El Estilo Personal de Gobernar es el libro de Cossío Villegas que pareciera se identifica con los tiempos que ahora vivmos, porque Don Daniel centra su texto en la personalidad de Echeverría, dijo que “…los defectos del presidente se vuelven característica del sistema mismo.”
Cuando se refiere al autoritarismo, Cossío Villegas afirma “…hace que la patología del líder se transforme en la patología del gobierno, entonces se está hablando de un sistema político enfermo…”
Lo vivido en los últimos meses en México bien pudiera compararse con los trabajos del escritor mexicano que cito, puesto que el destape de José Antonio Meade permite observar similitudes.
El estilo personal esta vez se conjuga con el pasado cuando hablamos de los tapados (aspirantes) a la precandidatura: Miguel Osorio, Aurelio Nuño, Luis Videgaray, José Narro, Ivonne Ortega, Eruviel Ávila, Enrique de la Madrid, etc. La lista de hecho es mayor, pero hasta aquí arbitrariamente.
Lo oficialmente visto es que el de Atlacomulco, Enrique Peña Nieto, en su Estilo Personal de Gobernar, destituye a José Antonio Meade y de inmediato nombra a su relevo.
‘La indicación’ del primer priísta, se entiende, es que ya liberado del cargo público y como ‘agente libre’ José Antonio Meade se dirige a visitar las oficinas centrales del PRI para registrar su aspiración a la precandidatura a la presidencia del país.
El siguiente paso fue no que algún sector del PRI lo ‘destapara’. El aspirante a precandidato fue a visitar la sede de los tres sectores, donde sin arpegios le manifestaron su adhesión. Incluso hasta que los noticieros nacionales informaron, nos vino a la mente que el PRI sustenta su ‘fuerza’ en tres sectores: el campesino (CNC), el popular (CNOP) y el obrero (CTM).
El Estilo Personal de Gobernar que destapó a José Antonio Meade, presentó una ligera modificación a lo tradicional, pero en su esencia tiene mucho del ensayo crítico de Don Daniel Cossío Villegas.
Finalmente llamó la atención la disciplina partidista de los tricolores, porque es una tradición de los militantes que cuando la voz mayor se escucha, es la señal para el aplauso, las porras y vivas.
¿Todo mundo conforme?, no creo. Aunque no hubo una sola voz de protesta.