Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Entre los servicios que ofrece la Casa del Migrante de esta frontera, se suma el asesoramiento psicológico el legal, lo que permite al director del lugar, padre Giovanni Bizoto ofrecer un mejor trato los migrantes repatriados y a los que llegan del sur del país, que en este año ya son 9 mil atendidos, cantidad similar a la del año pasado.
Pero aclaró que aunque la cifra es casi invariable, lo que ha cambiado es que antes eran migrantes de paso, pero ahora con el programa de repatriados y del programa de inserción laboral con que cuenta dicho albergue, además del de regularización a nivel nacional, la estancia cambió de una semana hasta uno y dos meses.
“Esto es mientras el migrante tiene la oportunidad el repatriado de estar cerca de sus familiares que se encuentran en la zona del norte”, explicó.
De esas 9 mil personas o migrantes atendidos en este año en ese albergue, dijo el religioso que ha sido para la mayoría por un tiempo extendido para las 90 y hasta 120 personas que diariamente se encuentran en el lugar.
Desde que Donald Trump ganó las elecciones para presidente de Estados Unidos el año pasado, el flujo de mexicanos deportados de ese país aumentó, y bajó la cantidad de migrantes que vienen del sur de México y de Centroamérica.
Como ejemplo, durante los primeros siete meses del año pasado fueron deportados a México por esta frontera 14 mil 445 mexicanos, y junto con Reynosa y Matamoros la cantidad fue superior a los 32 mil, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Migración (INM).
En esta ciudad existen tres albergues que dan alojo a los migrantes; la Casa Amar, la Casa Nazareth, ambos de origen religioso, y el albergue municipal, y en todos se les brinda atención médica, asistencia social, alimento y abrigo.