Ciudadanos o síºbditos

El capí­tulo titulado Los padres de la libertad, del libro Los hijos de la Libertad (México, Fondo de Cultura Económica, 2002) es escrito por Ulrich Beck, Sociólogo Alemán. Se divide en 17 subtí­tulos, a través de ellos se cuestiona acerca de la libertad, la igualdad, la democracia, el lenguaje, para dar una explicación acerca de las sociedades modernas y de algunas filosofí­as planteadas: Tocqueville, Emanuel Kant, Friedrich Nietzsche, que él refuta.

Empieza haciendo referencia a Tocqueville y segíºn este la igualdad tiene su origen en las fuentes de la religión judí­a y cristiana y en la filosofí­a de la antigua Grecia. No resulta factible definir o conceptualizar la igualdad y, segíºn el autor, resulta más fácil explicar qué no significa la igualdad œno significa la supresión de jerarquí­as o el establecimiento de la igualdad material, por ejemplo, en el sentido de un ingreso igual para todos. œTampoco significa la superación o, más aun, la abolición de diferencias entre hombres, en el sentido de que todos deban vestirse, alimentarse, hablar, disponer, organizar; en una palabra, comportarse de igual manera o con variaciones reconocibles.

A la igualdad, hoy, se le confunde con la uniformidad y, segíºn el autor, esta tendencia es una obligación conformista. Segíºn Tocqueville, dice el autor, la era de la igualdad puede ser entendida como lo contrario a la uniformidad, es decir; œcomo el origen de una diversificación de la diversidad. La modernidad es la era de la igualdad, pero al mismo tiempo está existiendo el momento de la homogeneidad y las presiones de la globalización. Las sociedades tememos a la igualdad, ya que significa ver la diversidad y tememos a la libertad porque ello implica no tener una creencia, reporta Nidia Patricia Rodrí­guez Yáñez.

El hombre es conformista porque la religión existe, el autor pone el ejemplo de la igualdad dentro de la religión, todos son iguales ante Dios, pero esta dice, es como ser iguales impotentemente. Al contrario de esto el autor dice que la igualdad debiera entenderse como œla diversidad incalculable, la imprevisibilidad subversiva y la ilimitabilidad de la individualidad. Posteriormente nos hablará el autor acerca de la libertad aquí­, decide ejemplificarlo con algunas crí­ticas hacia la filosofí­a de Emanuel Kant que es el derecho civil dentro del estado.

Al autor, al parecer, no está conforme con la filosofí­a de Kant pues dice que para ser libre no debiera necesitarse el poder estatal de donde viva el individuo. Un punto bueno podrí­a ser que, al no tener derechos, dice el autor, se está librado de œlos actores totalitarios, es decir, aquellos lí­deres polí­ticos que a lo largo de la historia han impuesto regí­menes y causado mucha muerte a mano armada, sólo por hacer valer su poder. Siendo así­ el autor dice que, aunque las polí­ticas de los estados quieran homogeneizar a las sociedades, existen propias polí­ticas que hacen que se ejerza el individualismo mediante los derechos del ciudadano, derechos sociales y económicos.

Posteriormente el mismo análisis nos explicara cómo es que entendemos la democracia y es que la democracia sólo vive en la œmodernidad republicana, aquí­ los derechos fundamentales son parte integrante de la propia vida, es decir, se está ejerciendo de nuevo lo imprevisible del individuo, para el autor todo esto va siendo como un camino hacia el entendimiento y ejercicio de la igualdad. Empero œla democracia se constituye sobre grandes formas revocables, representables, de consenso social, pertenencia religiosa, estamentos, clases, el pueblo, la media, la mayorí­a.

Por el contrario, el republicanismo œno parte de esta unidad que liga a los individuos, sino de la soberaní­a de los muchos. La libertad es saber expresar la propia opinión, aquí­ se incorpora el leguaje, y aceptar las consecuencias. œla creación de palabras es creación del mundo. El medio para encontrar el mundo e inventarlo. El lenguaje no solo explica, analiza y presenta, es mucho más que eso, nos hace sentir. El autor ve al lenguaje como un arte. El lenguaje crea al mundo en el tiempo, destaca la joven historiadora Rodrí­guez Yáñez.

El texto es una reflexión y critica a cerca de la libertad de los individuos, y de la manera en que dentro del estado, mediante el lenguaje polí­tico, nos hacen percibir una realidad que propiamente ha sido creada por la polí­tica y el estado no por el propio individuo. Aunque dentro del estado el individuo posee derechos que lo hacen ciudadano y por lo tanto una persona œlibre esta libertad no se lleva a cabo, más bien sólo se encuentra escrita en el papel para poder llevar a cabo las polí­ticas que hacen válido un estado.

Me parecen buenas las crí­ticas del autor, porque yo no habí­a visto de esa manera la filosofí­a de Kant, es decir existe una lucha y apelación mediante el lenguaje de que el mundo moderno, como lo plantea Kant, se haga, se realice, porque œasí­ es como debe ser un estado, los derechos etcétera, obviamente el mundo perfecto de Kant no existe en el estado nación en que se viva, sólo está escrito y se tomó lo más entendible para poder hacer creer al ciudadano que el estado le ofrece todo lo necesario para vivir.

Entonces, al parecer, los padres de la libertad son estas filosofí­as planteadas por Tocqueville, Emanuel Kant, Friedrich Nietzsche, pero son libertades en las que no está muy de acuerdo Beck, porque lo ya planteado no garantiza la libertad, es más, ni nos la han dado. La libertad conlleva a la igualdad y la igualdad es saber aceptar la diversidad que existe en cada sociedad. La confusión de palabras y conceptos “ el lenguaje no se lleva correctamente a cabo, se confunde con el lenguaje polí­tico estructurado “ ha hecho que llegar a la igualdad sea algo difí­cil y ha tenido infinitas barreras dentro del estado.

El mismo reporte consigna que: La libertad no se ha llevado a cabo y falta mucho para poder lograrla. Se necesitarí­a sólo la existencia del individuo, no de instituciones, ni polí­tica, ni estado, ni religiones, la libertad que estos representan, no es la libertad. El individuo es libre cuando tiene el valor de valerse de su propio entendimiento. Mientras exista la vida institucional, las leyes de un estado, los derechos inalienables y las religiones, el individuo no tendrá el valor y solo se convertirá en conformista.

EN OTRO CAPíTULO, El ciudadano imprevisible. Acerca de algunas consecuencias de la emancipación de los síºbditos, tema abordado por Ronald Hitzler, en la obra coordinada por Ulrich Beck se dice que: El proceso de emancipación va acompañado de diversos efectos que son discutidos en la actualidad generalmente bajo un lema de individualización, cuanto más moderna es una sociedad desde el punto de vista estructural están emancipados los ciudadanos. Ya que todos los ciudadanos de esa sociedad estarí­an liberados de las normas obligatorias de un pensamiento. Ya no se trata que los síºbditos se liberen, de que los hombres se emancipen, antes bien se trata de reconocer las consecuencias de la emancipación masiva y a su vez no es en todo caso forzosamente un problema en el sentido de atribuciones institucionales.

Las consecuencias de la emancipación polí­tica es llevada cabo con éxito ya que el problema de la liberación es relevado por la confiabilidad. También la emancipación que se logra o no se logra con respecto a la cuestión de la confiabilidad recí­proca. La sociedad lograda en modo alguno a los actores emancipados de las decisiones acerca de sus respuestas subjetivas, las probabilidades estimadas subjetivamente de los resultados, así­ como la preferencia en cada caso actuales son normativas para una decisión.

El reporte de Lourdes Guadalupe Méndez Del Castillo sostiene: La modernidad reflexiva de estos actores emancipados libera cada vez más el espacio de juego de lo polí­tico en la parte intencional que parte accidentalmente de forma total a decisiones polí­ticas, o decisiones polí­ticamente virulentas que son trasladadas al sistema parcial de la polí­tica. En medida en que los hombres ya no consideran sus intereses cotidianos rutinarios en forma incuestionable sin alternativas y que no comprenden como sujetos a decisión, politizan su vida y desafí­an la reglamentación de instituciones.

Más adelante, el reporte indica que la pérdida de poder y sus funciones del estado que resultan a ellos las reglas de la vida en comíºn de los propios hombres están a disposición. Como dijo Thomas Meyer œLo polí­tico como materia de decisión parece extenderse cada vez más, mientras lo polí­tico como procedimientos de decisión ha alcanzado, manifiestamente, sus lí­mites desde hace tiempo. Las relaciones de poder en efecto nos están reservadas a cierto tipo de relaciones sociales, sino que pueden formarse en toda situación y conferirle un carácter polí­tico. El poder acompaña toda relación social esto significa que todo sujeto es capaz de actuar en todo momento.

En la vida en comíºn entre los hombres en general es mucho más importante para la acción de tener la impresión de una situación que está abierta a la decisión que se encuentra al lado de la verdad acerca si de esa impresión es efectivamente correcta o si solo parece correcta. La polí­tica tiene lugar en ese sentido tanto reflexivo emancipatorio como antropológico, es decir, tiene un lugar en el sentido de los conflictos en torno de las decisiones sobre intereses parciales también sobre las cuestiones de la vida cotidiana.

El ciudadano normal está, por el contrario, en el sentido de una comunicación elaborada a los medios, ampliamente privado del habla y se encuentra raramente una intercepción intelectual, los ciudadanos emancipados no ven su seguridad suficientemente garantizada por la policí­a, tienen varias posibilidades de protegerse a sí­ mismos. Las reacciones de los ciudadanos emancipados ante su seguridad general se expresan en el temor a la criminalidad y es posible que los hombres se desprendan de medios sociales tradicionales, que producen y estabilizan obligaciones morales, sencillamente en atención a sus ponderaciones de utilidad en cada caso de individualidad.

En la individualización es casi posible pasar por alto el hecho de que los hombres se han escapado del recinto de hierro, que han sido a si mismos excarcelados de las jaulas de oro del Estado Social liberal. Como desarrollo teórico social la emancipación del individuo liberado por su imposición moral heredada e igual es de modo creciente, se produce en modo alguno forzosamente.

CONCLUYO LA PRESENTE entrega saludando con afecto y respeto a mis profesoras de posgrado, las doctoras Dora Lladó Lárraga y Teresa Guzmán Acuña, mujeres que dignifican con su trabajo a la Universidad Autónoma de Tamaulipas ya sea cumpliendo tareas en la administración central, haciendo investigación o impartiendo cátedra en la Unidad Académica Multidisciplinaria de Ciencias, Educación y Humanidades, en el campus Victoria.