Miles desaparecidos en Tamaulipas

Reynosa, Tamaulipas.-De acuerdo a estimaciones de la Asociación Civil œJusticia Tamaulipas, al menos 5 mil cadáveres de ví­ctimas de violencia aguardan ser identificados y entregados a sus deudos, por lo que ha iniciado un proceso contra el reloj y otorgar la tranquilidad y certidumbre a sus familiares sobre su destino final.

Giovanni Barrios Moreno, presidente de œJusticia Tamaulipas, admite que la anterior administración estatal fue omisa en negar la situación violenta y las victimas caí­das en la escalada de inseguridad que se adueñó del estado desde el año 2010 a la actualidad.

Hoy Tamaulipas junto con Chihuahua son los íºnicos estados del paí­s, en donde a través de una orden ejecutiva del Gobernador, se extiende el plazo de tiempo para permitir la total y certera identificación de un cuerpo y evitar que estos terminen en la cremación o fosa comíºn como lo establece la Ley General de Salud.

-No podemos hablar de omisiones o faltas legales, pues anteriormente no contábamos con esta orden ejecutiva de ampliar el plazo de tiempo que ahora obliga a identificar un cuerpo, pero si podemos decir que el gobierno estatal anterior fue omiso e irresponsable al pretender matizar la violencia que cobro la vida de miles de personas, ellos decí­an que eran 2 mil o 2 mil 500 las ví­ctimas, pero hoy tenemos documentados más de 5 mil cuerpos que esperan encontrar el descanso que merecen y la tranquilidad a sus deudos-, dijo.

La Ley General de Salud establece que tras un plazo de tiempo perentorio, los cadáveres sin identificar o reclamados, podí­an ser entregados a universidades para sus prácticas en medicina o disecciones, así­ como la cremación o fosa comíºn como recurso final.

Ahora una orden ejecutiva promovida por el Gobierno del Estado en Tamaulipas, permite que esos cuerpos en los servicios forenses sean identificados a través de un registro de victimas disponible para los ciudadanos que los puedan identificar y con ello proceder a la entrega a sus familiares y evitar que sean cremados, enterrados sin identidad o entregados a una institución educativa.

œHoy vamos en una carrera contra reloj, pues los métodos cientí­ficos y forenses que se utilizan son confiables y ahora el reto es armar el complejo rompecabezas de saber quiénes fueron y como eran en vida para identificarlos y ubicar a sus familiares y entregarles su cuerpo para su descanso y restituir la tranquilidad de muchas personas que desde la desaparición de sus seres queridos han vivido en la zozobra e incertidumbre de su paradero y destino, apunto. Giovanni Barrios.