Una de las polémicas que ha generado la división de opiniones en el mundo político electoral es el anuncio de que familia cercana a la Maestra Elba Esther Gordillo Morales, ex lideresa de los profesores del país, sea recibida en las filas de la Morena del tabasqueño López Obrador.
Desde luego que el de Macuspana, Tabasco, Andrés Manuel López, ˜armó la gorda™ cuando palomea a Napoleón Gómez Urrutia -˜Napito™- acusado formalmente ante las autoridades mexicanas de la desaparición de 55 millones de dólares del Sindicato de Mineros del país y autoexiliado desde 2006 con localización en Canadá.
El tema de los sindicatos de maestros y mineros tiene mucha tela de donde cortar, aunque centraré el comentario de hoy en la reforma educativa de Peña Nieto y que López Obrador anunció habrá de echar para abajo, porque la realidad es que los niños mexicanos siguen saliendo reprobados en las evaluaciones mundiales.
He insistido que los maestros de México en realidad no son autónomos en el ejercicio profesional, pues el artículo 3° Constitucional, señala que es el Estado Mexicano quien determina los Planes y Programas de Estudio. Es decir, le toca al gobierno señalar lo que el alumno debe aprender y el rol del maestro en el aulas. Es decir, el profesor ¿enseña o conduce el aprendizaje?
La reforma educativa en 1984 determinó que el antecedente de la educación normal fuera el bachillerato, incluso se habló de la implementación del Bachillerato Pedagógico, por lo que a partir de entonces se adicionó tres años más a la formación de licenciados en educación; preescolar, primaria, educación media, educación física, especial, etc.
La SEP en su momento implementó los mecanismos para la consecución de estímulos económicos, de ascenso y promoción de los formadores de docentes, incluyeron estudios completos de maestría, doctorados, postdoctorados, investigaciones, publicaciones, etc.
Hace unos días se difundió la noticia que en el Benemérito Instituto Normal del Estado de Puebla fue el escenario de la inauguración del Primer Taller Regional de la Zona Centro, sobre el Reglamento para el Ingreso, Promoción y Otorgamiento de Estímulos (RIPE) del personal académico en las escuelas normales. El protagonista fue el Dr. Rodolfo Tuirán, en su calidad de Subsecretario de Educación Superior de la SEP.
Los coprotagonistas fueron directivos de las escuelas normales de la CDMX, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Puebla y Tlaxcala, con la idea de fortalecer a las normales del país y transformarlas y encarar los desafíos del siglo XXI, pese a que ya llevamos 18 años que inició el siglo.
Lo que omitió Rodolfo Tuirán en su retórica oficialista es que esa idea se ha venido trabajando desde el año pasado en diversas sedes del país, con ˜representantes™ de instituciones formadoras de docentes y con la asistencia de comisionados del SNTE, además de otros agentes œeducativos enviados por el titilar de la SEP, entonces, Aurelio Nuño Mayer.
Lo anterior adquiere relevancia porque la reunión de Puebla no es otra cosa más que validar lo que ya se ha venido trabajando tiempo atrás y los nuevos foros que el Subsecretario Tuirán ahora retoma, se comenzaron a trabajar en todo el país mese atrás.
Los esquemas siguen siendo los tradicionales porque las participaciones de maestros, directivos y supervisores solo sirven para simular la participación de los maestros en activo cuando ya existe un œesquema normativo.
El actual reglamento de las Escuelas Normales del país señala la integración de comisiones dictaminadoras internas -en escuela- y externas -en el estado-, donde se contempla el ingreso, la promoción y los estímulos a los formadores de docentes. Sin embargo, nadie señala irregularidades en su aplicación.
Son necesarias las reuniones y talleres, pero para orientar a los profesores de las escuelas normales en ciertas áreas de las ciencias pedagógicas y las correlacionadas para su actualización.
Un problema gigante se dio con la comercialización de cursos de postgrado como las maestrías y doctorados para profesores de todos los niveles, pero ni se mejoró la práctica educativa, ni hubo producción en la investigación educativa.
En otras palabras, al Estado Mexicano ˜se le hizo bolas el engrudo™ y ahora tenemos profesores de primaria, secundaria y normales, que se convirtieron en doctores como grado académico pero que ha servido solo para incremento salarial.